Yo soy la luz electrónica que vive y respira en mi cuerpo mental

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Por Adriana Koulias   
 

ImageEn la segunda edición de mi última conferencia titulada: Las Corrientes de Sophia, Magi y Pastor y su unificación en la Antroposofía , mencioné que abundaría en el misterio de los dos Guardianes y su relación con el ser humano en una conferencia posterior y ahora es cuando voy a intentarlo. Antes de comenzar es necesario que mencione un punto muy importante. Rudolf Steiner nos exhorta a recordar que el lenguaje humano es a menudo una herramienta inadecuada para explicar o describir las experiencias espirituales. Nosotros, los seres humanos que vivimos en la tierra somos seres temporales, esto significa que nuestra consciencia normal de todos los días está atada al tiempo como un fenómeno lineal: algo sucede y entonces otra cosa sucede y estas dos cosas están relacionadas una con la otra por medio de un marco de referencia, es decir, secuencialmente o en el `Tiempo'. Sobre la tierra el Espacio se convierte en Tiempo, esto es espacio detrás, al lado, por delante, está relacionado con un comienzo, medio, antes, ahora y después –el pasado, presente y futuro- etc. Esta conversión de Espacio en Tiempo se refleja en nuestro lenguaje.

Cuando entramos en el reino de lo eterno no hay `tiempo' cronológico, el tiempo se hace `espacial', y esto significa que todo lo que adquirimos por medio de la existencia sensoria o temporal, todos nuestros conceptos, juicios, etc. relacionados con el principio, el medio y el fin debe ser dejado en el umbral de este mundo porque son erróneos. Allí entramos en un espacio especial donde debemos pensar no en conceptos lineales sino en circulares donde todo es movimiento, metamorfosis constante e interrelación en el mundo Astral y continuidad en los mundos espirituales superiores del Devachán Inferior y Superior. En los mundos elevados debemos pensar desde el punto de vista de que todas las cosas están relacionadas no secuencialmente sino espacialmente –cuando el pasado y el futuro coexisten uno al lado del otro-, el antes y el después pierden su significado; ellos ocupan el mismo `espacio'. Podemos comparar esto con las antiguas enseñanzas Rosacruces respecto al símbolo de la serpiente que se muerde la cola, la pregunta que se plantea es: ¿está la serpiente consumiendo su cola o la cola es generada de la serpiente? ¿Algo está muriendo o está viniendo a la vida? ¿O están sucediendo a la vez? Cuando entramos en los senderos espirituales, los procesos ocurren simultáneamente, como capas, y escogemos aquello en lo que nos `enfocamos', capa tras capa. 

Se nos hace evidente entonces cuán difícil es discutir el encuentro de los dos Guardianes en términos secuenciales, es decir, el Menor antes del Mayor y demás, porque esta experiencia aunque sucede a un ser temporal ocurre suprasensiblemente, esto es en el mundo espiritual, y está vinculado por leyes espirituales. Inevitablemente el ser humano al tener tal experiencia y regresar al mundo físico encontrará difícil no aplicarlo a conceptos temporales, sin embargo debemos tener lo anterior en mente y ser flexibles en estos conceptos de tal modo que podamos comprender que cuando los hechos espirituales son impartidos por un maestro espiritual él o ella puede elegir enfatizar un determinado aspecto, una capa de una experiencia, entonces en otra ocasión él o ella puede mostrar uno diferente, dependiendo de qué punto de vista él o ella pueda desear presentar; ya sea desde el reino del espíritu o desde el reino del mundo físico. 

Habiendo dicho esto trataremos ahora de alcanzar una comprensión de este misterio tan importante y velado. 

El Guardián Menor del Umbral y el Alma del Ser Humano 

ImageRudolf Steiner caracteriza al Guardián Menor del umbral como ese ser que percibimos en el umbral del mundo espiritual, obstaculizando nuestro camino y evitando nuestra entrada en aquel mundo cuando hemos desarrollado facultades de clarividencia. 

Se dice que es un ser de naturaleza Angélica, un ser Astral que vive un cercana comunión con el ser humano y lleva la suma total de todo lo que el ser humano ha hecho, todo el bien y todo el mal de todas sus diversas encarnaciones. Se puede decir de este ser que salvaguarda la memoria si queréis, del Karma pasado del ser humano individual y las razones de los `golpes' del destino que él o ella sufre. El ser humano sin embargo no ve a este ángel Guardián hasta que los hilos que conectan el pensamiento, el sentimiento y la voluntad –tres aspectos del Alma que viven en el cuerpo Astral y Etérico ahora refinados– comienzan a soltarse y volverse independientes como resultado del entrenamiento esotérico. Hasta entonces cuando el ser humano se aproxima al umbral, ya sea en la muerte o al dormirse, no verá a este Guardián, sino que caerá en una condición de sueño. 

El hecho es que este ser está allí lo perciba o no el hombre. 

En vida esta condición de sueño sucede por la noche cuando caemos dormidos. 

Por la noche el Guardián Menor evita que entremos en el mundo espiritual con completa consciencia, porque antes de que podamos hacerlo tendríamos que pasar a través de nuestro propio ser, es decir, lo que hemos ennoblecido de nuestro Karma durante el día y lo que estamos por ennoblecer en el futuro. Esto es una `memoria' de aquello que está impreso en el cuerpo Etérico o cuerpo de memoria. 

Consideremos esto más de cerca. 

Cuando caemos dormidos nuestro Cuerpo Astral y nuestro Ego comienzan a elevarse fuera del Cuerpo Etérico y el Cuerpo Físico, que quedan atrás en la cama. El Cuerpo Astral y el Ego se elevan primeramente desde el Cuerpo Etérico y después desde el Cuerpo Físico. En la vida ordinaria percibimos el mundo por medio de nuestros cuerpos físicos, esto es por medio de nuestros sentidos físicos y nuestro cerebro, y sólo somos capaces de recordar estas experiencias porque tenemos un Cuerpo Etérico, de vida y sangre. Estos dos cuerpos Físico y Etérico son integrantes de la consciencia del Ego del mundo físico y todos sus fenómenos. Cuando caemos dormidos dejamos estos atrás y si queremos percibir y recordar, necesitamos otros sentidos. 

ImageNo podemos confiar en los cuerpos Físico y Etérico en el mundo espiritual de modo que debemos construirnos órganos sensoriales Astrales, es decir, órganos en el cuerpo Astral por medio de los cuales el Ego puede experimentar el mundo espiritual. Al mismo tiempo debemos desarrollar corrientes Etéricas, que `iluminan' estos Órganos Astrales. El Ego construye estos órganos y armonizan estas corrientes por medio del entrenamiento espiritual moral, y cuando se accede al grado en que éstos son creados y armonizados, la percepción espiritual en el mundo espiritual puede comenzar. Esta creación de los órganos de percepción ocurre cuando el Ego trabaja para perfeccionar el pensamiento, el sentimiento y la voluntad en el cuerpo Astral, y cuando esto es alcanzado estos tres aspectos del alma comienzan a liberarse unos de otros y desde los aspectos más refinados de los cuerpos Físico y Etérico. Entonces sólo el poder del Ego puede evitar que el ser humano pierda toda conexión entre ellos. Esto significa que el Ego debe estar moralmente fortalecido mediante ejercicios espirituales para evitar el desequilibrio de la personalidad humana. Hasta ahora, los seres espirituales eran responsables de mantener estos tres aspectos conectados, y a partir de ahora el Ego mismo, a través del entrenamiento, necesitará crear el hilo que une el pensamiento, el sentimiento y la voluntad en la vida cotidiana. Este proceso de construir órganos espirituales, este ennoblecimiento del cuerpo Astral por el Ego puede ser descrito en términos herméticos como un proceso de `purificación'. Cuando perfeccionamos el cuerpo Astral, en la medida en que esto es conseguido, purificamos el pensamiento, sentimiento y la voluntad, y creamos con ellos órganos superiores de sentido, y lo que es dejado atrás de este proceso de rarefacción es lo que podría llamarse lo condensado, el sedimento, los aspectos imperfectos de los tres miembros del alma. El objetivo es purificar, o espiritualizar todo pensamiento, sentimiento y voluntad para crear órganos saludables de espíritu y por tanto navegar por el mundo espiritual con un grado de certeza, del mismo modo que los órganos físicos saludables nos hacen posible navegar por el mundo físico. 

¿Qué sucede con lo que no hemos redimido o purificado? 

Lo que no hemos redimido, lo condensado, se convierte en un obstáculo para nuestro esfuerzo espiritual. ¿Qué quiero decir con esto? Nubla nuestra visión espiritual, literalmente, como una niebla. 

Estos aspectos condensados, liberados del pensamiento, sentimiento y voluntad son una medida de lo que tenemos que avanzar antes de que nuestros cuerpos Astrales sean perfectos, es decir, antes de que tengamos una visión `clara y sin obstáculos'. Hacerse consciente de esta niebla, que es nuestra propia creación, es maravilloso para nuestro progreso, porque una vez que lo reconocemos podemos hacer dos cosas: podemos reconocer lo que hemos creado y que no reúne precisamente los más altos ideales y esto nos hace posible saber cómo actuar para redimirlo. Este conocimiento de lo que yo llamo la `niebla personal oculta' es facilitado por el Ángel Guardián de cada individuo y en este contexto él es llamado, el Guardián Menor del Umbral,  esto es, el guardián que permanece en el portal al mundo espiritual menor. 

ImageEn el momento en que el ser humano comienza a convertir los aspectos de su alma en órganos sensibles espirituales y las corrientes Etéricas comienzan a mover algo armoniosamente por medio de ellos, el entorno espiritual comienza a `iluminarse'  literalmente, para el estudiante de la ciencia espiritual. Lo que es normalmente oscurecido u ocultado detrás de la existencia física comienza a mostrarse delicadamente, es decir, la capa física es penetrada hasta lo que hay detrás de ella. Esto es el mundo Etérico. Este mundo Etérico es conocido por nuestras Corrientes Etéricas, de la misma forma que el mundo físico es iluminado por el sol. Nuestro sol interno por tanto encuentra el mundo espiritual externo y lo ilumina. Lo que debemos recordar es que este mundo es siempre percibido por medio de los órganos espirituales que creamos y las corrientes que son las nuestras propias, son percibidas por medio de órganos que son creados por nosotros mismos (perfecta o imperfectamente) y por medio de nuestra luz interna, que es proyectada al exterior claramente, o a través de una niebla. 

Así, cuando esta `visión' comienza podemos percibir tenues vislumbres de procesos espirituales, y sin embargo en esta etapa, estos vislumbres son `empañados' por lo que necesitamos reconocer y lo que el Guardián del Umbral sabe que está obstruyendo nuestra `clara visión'

Esta niebla tiene una coloración que interfiere con nuestra visión, y está formada por los tres aspectos condensados de nuestra alma. 

En el comienzo esto puede no ser experimentado en el `presente', teniéndolo conscientemente ante nuestros ojos, sino sólo como un recuerdo. Por la mañana cuando nos levantamos podemos tener el sentimiento de que por la noche hemos encontrado algo y hemos participado en procesos que traen impulsos a nuestra voluntad. Nos sentimos inspirados para hacer algo, o arreglar un error, etc. Más tarde ese día podemos experimentarlo más en el reino del pensamiento, surgen pensamientos, deseos y fuerzas de voluntad sin origen que parecen tener una naturaleza independiente, incluso extraña a nosotros. Estos son usualmente acompañados por nuestro sentimiento de vergüenza, y quizás podamos notar que tales pensamientos tienen contrapartes en nuestra voluntad, en el sentido en que pueden modificar nuestro cuerpo físico, tal como podemos notar gestos físicos que hemos adoptado en nuestra forma externa, que se conforma con estos pensamientos: andamos encorvados, sonreímos con cinismo, observamos a otros sin calor y con frialdad, etc. Esto es una experiencia agotadora y real, porque nos gustaría creer que somos buenos y amables y siempre bien intencionados. Sin embargo comenzamos a darnos cuenta de lo que acecha tras el velo que para nuestra propia protección ha sido echado sobre nuestro interior. El auto-engaño nos permite no ver todo el mal del que somos capaces. De otro modo sería como vivir con un violador, un asesino, un pederasta, un ladrón, un mentiroso, etc. La literatura ha representado a menudo esta penetración de nuestra irredenta naturaleza inferior en la vida cotidiana, y así el hombre lobo, Dr. Jekyll y Mr. Hide, el monstruo de Frankenstein, etc, son ejemplos de ello (ver Nota 1). Pero debemos pasar esta prueba, incluso aunque pueda parecernos que cuanto más nos perfeccionemos más hambrientas, audaces y fuertes se hacen estas bestias en nuestro interior. En realidad al principio son como un animal que se vuelve más hambriento y audaz porque no estamos alimentándolo. 

ImageEn este punto hay un profundo sentimiento de impotencia. Esto debe ser experimentado por el ego inferior antes de que pueda comenzar a hacer la transición. 

Estas intrusiones del Guardián del Umbral suceden como resultado de haber experimentado un encuentro con el Guardián del Umbral de una manera que no es consciente o sólo lo es parcialmente y las experiencias se desbordan sobre nuestra vida de pensamiento durante el día. En algunos aspectos la `naturaleza neurótica' de nuestra sociedad, es debida al hecho de que los seres humanos no están experimentando a sus Guardianes Menores conscientemente y con completo conocimiento: en sueños, sino cruzando el umbral al mundo espiritual de una manera que conduce a distorsiones, y desórdenes del alma, como es por ejemplo por medio del abuso de drogas, hipnoterapia, y espiritismo. Rudolf Steiner nos dice que en el futuro el Guardián Menor, que refleja nuestros yoes interiores, y por tanto el karma aún irredento en nosotros, será la compañía constante no invitada en la vida cotidiana de aquellos que no trabajaron espiritualmente en sus vidas anteriores. Será una experiencia anormal del Guardián del Umbral porque esta experiencia debería suceder en clara consciencia con la libre voluntad y el completo consentimiento del estudiante espiritual. 

Así pues miremos las experiencias que deben ser tenidas en plena consciencia 

Por la noche, cuando estamos a punto de quedarnos dormidos, estamos dispuestos en un umbral entre la consciencia ordinaria que utiliza los órganos sensibles físicos, y la consciencia del sueño que extingue la habilidad de usar estos órganos. 

Consideremos esto más detenidamente. 

Cuando nos dormimos nuestro cuerpo Astral y Ego salen en primer lugar del cuerpo Etérico, Rudolf Steiner lo describe como una experiencia de expansión o de encarar un gran abismo o nada. Es en el cuerpo Etérico, en la región de la glándula pineal, humana donde existe el umbral que divide la sustancia física de la sustancia espiritual. Es en esta región donde todo lo que hemos hecho durante el día con miras a redimir/liberar nuestro karma, todo lo que está impreso en nuestros cuerpos Etéricos y eterizado a partir de nuestra sangre en el corazón Etérico, encuentra a nuestro Ángel Guardian que guarda el portal de entrada y salida de nuestros cuerpos Etéricos y la glándula pineal. El ser humano que ha llegado tan lejos en su entrenamiento esotérico, que ha construido rudimentarios órganos de percepción espiritual y armonizado las corrientes Etéricas que fluyen a través de éstos puede, si permanece más o menos consciente en el momento de `pasar a través' del cuerpo Etérico tiene una experiencia de este encuentro que al comienzo se siente como una cálida estrella irradiando su luz entre los ojos, en el nacimiento de la nariz. 

Es tarea del Guardián tomar nota de lo que hemos hecho en el día para compensar el karma que acarreamos de una vida a otra, esto es, él ve cuánto hemos redimido/purificado de nuestro cuerpo Astral, que ha quedado impreso en el cuerpo de memoria, el cuerpo Etérico, y que por consiguiente pasa hacia arriba desde el corazón Etérico como sangre Eterizada. Y evita que crucemos el abismo del cuerpo Etérico con completa consciencia antes de que hayamos redimido suficiente karma y por tanto desarrollado órganos espirituales rudimentarios. Para aquellos que han obtenido consciencia aquí en esta etapa Menor de auto-desarrollo, el Guardián se presenta como un ser espectral, un horrible conglomerado de todo lo que el ser humano aún no ha transformado o ennoblecido de su pensamiento, sentimiento y voluntad. Este encuentro es una lucha entre lo que el ser humano aún lleva como residuo, o basura, si preferís, un encuentro de aquello que no ha sido aún purificado y la imagen Cósmica del Bien que el Ángel Guardián sabe que está buscando descender al ser humano. El Guardián Menor muestra al buscador espiritual en esta etapa la pugna entre el Karma interno y la Imagen Cósmica. 

Image¿Pero porqué se presenta el Guardian como un ser espectral, por qué es indistinguible de nuestras imperfecciones? 

Esto es porque en esta etapa el Guardian Menor, nuestro Ángel Guardian, actúa como un espejo para todo aquello que se agolpa alrededor de nuestro Ego, nuestras tendencias, amores, odios, deseos, actos incorrectos pasados, etc. El Guardián refleja nuestro Ego rodeado por estos espectros. Esta imagen es un doble, o imagen del ser humano, por eso el Guardián Menor en esta etapa es a menudo llamado el `doble'

Sin embargo, según el estudiante de la ciencia espiritual progresa, y el pensamiento, sentimiento y voluntad se liberan completamente del cuerpo Astral y Etérico y devienen objetivos, entonces se puede esperar una experiencia diferente del Guardián del Umbral. Esta es una experiencia de la mañana, es decir, es experimentada al despertarse. Esta experiencia es similar a la experiencia nocturna sólo que más, podríamos decir, más `definida'. Por eso el Guardián Menor es asociado normalmente con la mañana y con la experiencia de despertar. 

Cuando el ser humano regresa y se vuelve a reunir con el Ego y el Cuerpo Astral y comienza a entrar en el cuerpo Etérico, hay una experiencia objetiva de karma según se encuentra con el cuerpo Etérico. Ahora el estudiante espiritual puede ver objetivamente lo que ha dejado detrás en la cama, el Guardián ahora permanece ante nosotros objetivamente y nos muestra lo que ha sido separado e independizado, aquellos aspectos del alma que son vistos imaginativamente como `bestias' y se corresponden con seres reales independientes que tienen un color y actitud propias. Estamos mirando desde el aspecto del mundo espiritual el producto del residuo irredento del pensamiento, el sentimiento y la voluntad, el resultado de la intrusión de Lucifer, Ahriman y los Asuras en el alma humana. Ellos son las bestias que han sido, por así decirlo, creadas, alimentadas y criadas con la duda en la vida de pensamiento, el odio en la vida de sentimiento y miedo en la vida de voluntad. 

El ego Menor ahora se da cuenta de que debe trabajar durante el día para desarrollar fe en el espíritu –pensamiento sin egoísmo, amor por el trabajo espiritual, pensamiento sin egoísmo, y coraje del que surge la esperanza en el esfuerzo espiritual– voluntad sin egoísmo. Pues sólo estos aspectos refinados del alma permitirán al Ego mayor, el Ego superior, nacer en el cuerpo Astral purificado. 

Por tanto podemos decir que el Guardián Menor es percibido de dos maneras (ver Nota 2): 

Experiencia nocturna –al caer dormidos: el Guardián Menor como un `doble', un espejo imaginativo del conglomerado de pensamientos, sentimientos e impulsos volitivos imperfectos. 

Pax