Las leyes universales

 

 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Ley de AFINIDAD

Ley de AFINIDAD (Ley Hermética del Principio Unidad): “LOS SERES QUE HALLAN PARECIDOS ENTRE SÍ, DE MODO INSTINTIVO, INTELECTUAL O INTUITIVO, BUSCAN IDENTIFICARSE POR IGUALDAD, POR OPOSICIÓN O POR COMBINACIÓN DE AMBAS CONDICIONES”.

 

La Afinidad es una especie de Interacción selectiva, tanto a nivel de la materia como a nivel de la conciencia.  Puede compararse con la Ley de Atracción del Principio Amor, porque ésta la conforma en lo profundo, formando un complejo mecanismo de atracciones en diversos planos atómicos y vibracionales. La afinidad entre un varón y una mujer, por ejemplo, está dada en factores como "atracción de las masas atómicas del cuerpo emocional, interacción armónica entre las vibraciones odoríferas y su percepción por la otra persona", entre otras. En este caso el cúmulo de factores de afinidad es respaldado por la Ley de Generación.

 

La Ley de Afinidad permite una gran cantidad de procesos naturales, relacionando desde el protozoo al hombre y a todos los seres entre sí, ya que rige desde los más densos hasta los más sutiles planos de la materia, y de igual modo en lo que respecta a los procesos evolutivos de la conciencia. Por ejemplo: un microorganismo que desea evolucionar posee una inclinación de conciencia afín a la de un hombre que desea evolucionar también. Ello le hace contribuir con dicho hombre en su plano de actividad, así como ese hombre contribuye con otras jerarquías y con la célula planetaria que habita. Cuando la tendencia evolutiva se rompe, el hombre enferma porque se rompe la afinidad, surgiendo el antagonismo o la neutralidad en el plano emocional o astral (Agua alquímica que define el carácter de la intencionalidad). El microorganismo que le servía ya no puede servirle porque poseen tendencias opuestas, pero en cambio dicho hombre se asocia vibracionalmente con microorganismos que tienen tendencia entrópica (involutiva), los cuales tienden a destruir por superpoblación, etc., el hábitat que los contiene. Así el hombre enferma de invasión (infección) y se muere junto con los virus que le invadieron. Cuando la orientación del individuo es evolutiva, la afinidad es mayor con quienes le sirven y a quienes éste resulta útil (ya sean microorganismos u otros seres humanos o de otros Reinos), produciendo la saludable simbiosis armónica.