Afirmaciones de Dr. Jorge Adoum

 
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Elevar la conciencia a través del aprendizaje

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Dr. Jorge Adoum
MAGO JEFA
YO SOY
BREVIARIO DEL INICIADO
Y PODER DEL MAGO
INTRODUCCION
El doctor Jorge Adoum es uno de los autores sobre temas metafísicos más prolíficos de los últimos treinta años, sin que ello atente en ningún momento en perjuicio de la calidad de su producción.
Médico destacado y extraordinario esoterista, se le asignó el título de Mago Jefa y residió largo tiempo en Brasil, falleciendo en Río de Janeiro el 4 de mayo de 1958. Considerado por sus discípulos como un instructor de excepcionales condiciones para la difícil trayectoria que exige la superación personal y la vislumbre de niveles superiores de existencia, su obra escrita alcanza una amplia gama de trabajos sobre temas trascendentes en su mayoría no encarados por otros autores.
El contenido del presente libro se fundamenta en la premisa de que YO SOY es la expresión de la presencia de la divinidad en cada ser humano, es decir, la parte espiritual que, como vida, inteligencia y actividad, actúa en cada persona. Su finalidad es prepararnos para sentir conscientemente nuestra unión con el Dios Intimo, alcanzando así las llaves del saber, del poder y del amor.
“Cada aspirante debe saber –dice el autor- que él es el único modulador de su mundo y copartícipe de formular los de los otros, por medio de sus sentimientos, pensamientos y acciones”.
La senda para alcanzar esta realización es señalada paso a paso a través de una serie de autorreafirmaciones del YO SOY, que tienen por finalidad movilizar la sustancia única de la cual es Creador formó el cielo y la tierra, obrando sobre esta Luz y haciendo a la Naturaleza sumisa a las modificaciones de la Inteligencia.
A tal fin, el doctor Adoum concreta una afirmación mental-emocional para cada día del año para ser practicada como tema de concentración, esquematizando un curso de verdadera iniciación interna del individuo acorde con los requerimientos físicos y morales indicados, que le permitirán alcanzar una salud y felicidad espiritual y material como antes nunca tuviera.
YO SOY es entonces la Presencia Divina en cada ser, que iluminará a todo aspirante que, poniéndose a tono con ella anhele consagrarse a la vida superior para descubrir el arcano de la sabiduría de las edades, que podrá aplicar luego a la mejor comprensión del universo que lo circunda y a alcanzar una vivencia plena de armonía con sus semejantes. “Cuando el hombre mantiene, con suficiente determinación, su atención en YO SOY, la perfección se manifestará en todas las experiencias de la vida”.
Este libro reúne pues las características de un breviario práctico recomendable a todos los espiritualistas sin distinción de escuelas, pues sus páginas transmiten enseñanzas de valor permanente aureoladas por un puro mensaje de amor.
Los editores
Buenos Aires, julio 1972
A mi amigo Najib Yafet:
Rayo en las tinieblas
PROMESAS
Yo
N.N. prometo seguir fielmente, durante el año, todas las instrucciones de este curso, ajustándome a sus enseñanzas e instrucciones.
Yo soy
En vuestras manos serán depositadas las llaves del Poder: lo que atéis en la tierra será atado en el cielo y lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo.
AL LECTOR
Pongo en vuestras manos las llaves del Saber, del Poder y del Amor para vuestra felicidad y dicha. Vuestra es la culpa si no queréis usarlas. Las condiciones son, siempre, las mismas que las del principio: SABER, QUERER, OSAR y sobre todo CALLAR.
Estas enseñanzas deberían ser preparadas para un extensísimo curso interno que abarca 365 semanas o los siete años que exige una verdadera INICIACION INTERNA. El que las pone en vuestras manos las redujo a 365 días, cargando, naturalmente, con las responsabilidades del caso.
Debéis de saber que YO SOY es LA PRESENCIA DE DIOS EN CADA SER HUMANO. Nunca se debe olvidar esto, YO SOY (es) LA VIDA, LA LUZ, LA SUSTANCIA, LA INTELIGENCIA Y LA ACTIVIDAD (“en el que vivimos, nos movemos y tenemos el ser”), de una manera inconsciente. El objeto de estas prácticas es prepararnos para sentir conscientemente nuestra unión con el PADRE, YO SOY, el DIOS INTIMO.
El hombre tiene dos YOS o está compuesto de dos entidades: El Yo personal, el corporal, el objetivo o CARNAL como lo llama San Pablo, y que tiene su propia mente; y YO SOY, el que, por medio de sus atributos el cuerpo físico y su mente tiene vida y puede moverse.
Cada vez que un hombre dice “YO SOY” la sustancia única de la cual Dios formuló el cielo y la tierra, se pone en movimiento. “Que la Luz sea hecha” y el fluido y la vibración se pusieron en movimiento. Decir YO SOY es obrar sobre esta Luz, y por su medio, sobre toda la naturaleza sumisa a las modificaciones de la Inteligencia.
Esta sustancia única obedece constantemente al pensamiento, pero ¡Ay de quien la emplea por medio de YO SOY para la destrucción o para dañar a sus semejantes! Más le vale colgar en su cuello la piedra del molino y ser echado al mar.
No todos los que me llaman: Señor, Señor, serán salvados, sino sólo aquellos que cumplan la voluntad del Padre que me envió. Pues así también, no sólo es suficiente invocar la “PRESENCIA YO SOY” y cruzar los brazos esperando que las peticiones se hagan por obra y gracia, o que alguien las haga siempre por nosotros; al contrario, debemos ser buenos hijos, buenos padres, buenos esposos, buenos amigos y buenos ciudadanos, y en cada uno de estos puntos hay muchos deberes que cumplir.
Para la realización perfecta, es menester cumplir con ciertas condiciones:
1. Tener un cuerpo sano;
2. Tener una aspiración pura; y
3. Tener una consciencia perfecta.
Para tener un cuerpo sano es necesario practicar las indicaciones siguientes que pueden ayudar mucho.
Al despertarse del sueño hay que practicar algunos ejercicios respiratorios, por lo menos siete veces, que consisten en hacer siete inspiraciones rítmicas con la mayor pureza del
pensamiento. Cualquier ejercicio es bueno, pero nosotros indicamos el más sencillo y menos perjudicial.
Aspirar lentamente por la nariz contando mentalmente hasta ocho palpitaciones del propio corazón, u ocho segundos.
Retener el aliento durante cuatro segundos en los pulmones.
Exhalar el aire durante ocho segundos hasta vaciar totalmente los pulmones.
Retener los pulmones vacíos durante cuatro segundos.
Si se puede practicar este ejercicio más de siete veces es mejor.
Después de los ejercicios respiratorios es muy recomendable practicar otros ejercicios de gimnasia sueca durante cuatro o cinco minutos, para conservar la flexibilidad de la columna vertebral. Después de estos ejercicios ya se puede comenzar con la afirmación de cada día como será explicado después.
Hay que bañarse frecuentemente sin castigar el cuerpo con agua muy caliente o muy fría. Los baños de sol sobre el cuerpo, menos la cabeza, son muy útiles.
Curar el estreñimiento intestinal. Para el efecto hay que tomar cada media hora 30 gramos de agua pura, es decir, una cucharada. Hay que tomar mucha fruta de estación y lavar los intestinos con un lavado de agua tibia, por lo menos una vez por semana, hasta que se normalice la digestión.
Es permitido comer y beber de todo, empleando el sentido común: usar y no abusar.
La salud mental y la tranquilidad de conciencia son muy necesarios para la adquisición de la salud del cuerpo. El sexo tiene que ser controlado con prudencia. Los vicios solitarios y antinaturales abren en el huevo áurico ciertos boquetes por donde penetran los elementales inferiores, los que a menudo dan paso a ciertos elementarios (llamados espíritus) para gratificar sus pasiones y bajos deseos. Estos vicios y la lujuria inutilizan la acción del YO SOY en su cuerpo-templo.
Nunca el aspirante debe criticar o juzgar a los demás.
Es necesario masticar suficientemente el alimento. Cada tipo tiene que buscar el alimento y la vida más adecuada para su temperamento. El tipo físico caracterizado por la anchura y robustez de sus mandíbulas, tiene que vigilar la marcha de su estómago, hígado e intestinos; el tipo mental, de sus pulmones, y el espiritual debe vigorizar sus órganos sexuales con respiraciones profundas y baños genitales con agua fresca.
El ejercicio de la afirmación diaria consiste en sentarse en posición erecta y entrelazar los dedos de las manos con las yemas de los pulgares pegados una contra otra. En este estado formular el deseo y aspirar a obtenerlo con mucha nitidez, decisión y certeza; luego inspirar lentamente por la nariz hasta llenar los pulmones, retener el aliento el mayor tiempo posible sin llegar a la fatiga. Es muy beneficioso durante la retención orar mentalmente el PADRE NUESTRO como lo enseña el MAESTRO en El Evangelio y meditar el significado de cada párrafo tal como lo hemos explicado en nuestra obra “La Magia del Verbo”, aplicando cada petición a un centro magnético del cuerpo.
Al exhalar hay que afirmar con voz baja, pero audible, la afirmación del día, siete, o catorce o veinte y una vez. PERO DURANTE EL DIA Y SIN EJERCICIO RESPIRATORIO SE DEBE AFIRMAR CENTENAS DE VECES, CON LA METNE ATENTA Y CONSCIENTE EN LO QUE SE AFIRMA.
Quien mantiene sus pensamientos en un ideal, infaliblemente lo realizará. El pensamiento es el hombre, “tal como piensa el hombre en su corazón así es el”.
Durante la práctica es menester alejar de la mente toda tristeza, preocupación y duda porque estos estados atraen, al cuerpo, átomos negativos. INVOCAR YO SOY ASPIRAR CON ALEGRÍA E INSPIRAR CON FUERZA EXTERMINA TODOS LOS ATOMOS DESTRUCTORES DEL CUERPO (Ver LAS LLAVES DEL REINO INTERNO y EL REINO O EL HOMBRE DEVELADO).
YO SOY LA PRESENCIA DIVINA que ilumina a todo aspirante que quiere dedicarse a la vida superior, para descubrir todas las sabidurías de las edades. Su dedicación le dotará de un carácter inmaculado y será sexualmente fuerte y domador de sus fieras internas.
Estas enseñanzas herméticas se practicaban hace miles de años en Egipto y eran reveladas, solamente, a los seres merecedoras de ellas.
Cada aspirante debe saber que él es el único modulador de su mundo y copartícipe de formular los de los otros, por medio de sus sentimientos, pensamientos y actos. De esta manera nunca se debe olvidar de su deber permanente de cargar la mente, el cuerpo, el hogar, el mundo y toda actividad CON EL AMOR de YO SOY y el propio mundo se convertirá en Edén.
Tres veces al día hay que practicar la concentración durante cinco minutos cada vez; en estos momentos se debe acallar lo externo o cerrar la puerta del aposento como enseña Jesús. Hay que meditar en silencio y luego llamar a “YO SOY LA PRESENCIA DE DIOS EN ACCION” y todo deseo constructivo se realiza como por magia. La meditación durante los cinco minutos debe ser como invocación de la mente personal objetiva a YO SOY y LA AFIRMACIÓN SERÁ COMO LA RESPUESTA DE YO SOY A LA INVOCACIÓN. Ejemplo: El aspirante quiere ayudar al gobernante de su país, entonces debe proceder de la siguiente manera:
1. Pensar que el gobernante es un hombre justo, recto, honrado y que fue elegido por merecimiento para dirigir sabiamente la nación.
2. Practicar el ejercicio respiratorio descrito anteriormente, y al exhalar debe afirmar.
3. La afirmación será: “YO SOY EL ACIERTO, LA JUSTICIA Y LA RECTITUD EN ESTE GOBERNANTE”.
De esta manera el discípulo se convierte en Salvador del mundo y no, como creen algunos, que por medio de la revolución y el derramamiento de sangre, pueden mejorar la situación.
Nos fue enseñado que cuando un hombre dice, con pureza, “YO SOY” proyecta una especie de fuego de color violeta que consume y disuelve toda creación discordante de su aura. Es la llama de la Zarza de Orbe, la llama del PURO AMOR Divino que está esperando el sentimiento y el pensamiento del hombre para convertirse, en acción
dinámica, en su mente, cuerpo y aura y para limpiarle de toda imperfección, y así YO SOY podrá derramar, a través de él, luz, amor y poder sin entorpecimiento.
Todo hombre arrastra un saldo de errores a través de su larga existencia en el mundo. Con pensamientos y evocaciones discordantes, él creó, en la atmósfera que le rodea, formas nocivas, horribles y desagradables que actúan según sus índoles de vibraciones; pero por otra parte YO SOY DIOS EN ACCION emana siempre un fuego consumidor de toda impureza y formas malignas creadas por el hombre y es al hombre a quien le toca aplicar la LLAMA DEL AMOR DIVINO para destruirlas, consumir todas sus propias creaciones y purificar su mente, su cuerpo y su mundo. ESTE ES EL PERDÓN DE LOS PECADOS. Esta es la liberación de todas las limitaciones y las imperfecciones.
Cada individuo debe purificarse de sus propias creaciones mediante el amor a sus semejantes. Ningún ser puede salvarse sólo, pues para salvarse tiene que salvar a los demás con él. Nadie puede escapar a la Ley de AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS. Inútiles son las iglesias, las oraciones, las religiones y las escuelas sin esta ley. Todas ellas, con sus monumentos, no pueden nivelarse con esta frase de seis palabras: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”. Antes de pensar en sí mismo hay que pensar en los demás. YO SOY LA LLAMA DEL AMOR DIVINO QUE PURIFICA LA SUSTANCIA MENTAL, EMOCIONAL Y FÍSICA; DISUELVE Y CONSUME EN MIS HERMANOS Y EN MÍ, TODO LO IMPERFECTO Y VIVIFICA NUESTRO CORAZÓN PARA AMAR COMO YO SOY; AMA.
La llama del amor Divino acelera las vibraciones en los tres cuerpos, a un grado tal en él, que ninguna imperfección densa y baja pueda subsistir. SOLO EL AMOR DIVINO A LOS DEMÁS PUEDE OBRAR ESTE PRODIGIO y ejercitar al discípulo para convertirlo en Maestro y Salvador del mundo.
EL REINO DE DIOS ES EL REINO DE LA LLAMA DEL AMOR DEL CUAL NOS HABLA JESÚS en su sermón de la Montaña; “Pedid el reino de Dios y su justo uso”, pues el Reino o la llama del amor es todo gozo, victoria, libertad, perfección, gloria, belleza, abundancia, etc. todos estos dones debemos crearlos en el prójimo para que se reflejen en nosotros y para que la personalidad sea consumida con sus miedos y temores.
El uso consciente de las afirmaciones diarias, en provecho del prójimo activa y proyecta el fuego divino con mayor facilidad y así se cumplen las palabras de Jesús cuando nos dijo: ... “Mayores cosas haréis”. La llama Divina es la Fuente de Todo Poder que mana del Corazón de Dios; solamente por el uso constante con conciencia y altruismo, el aspirante aniquila los dos ladrones de la felicidad humana que son el temor y la duda.
Todo individuo puede llegar a la perfección en esta tierra; pero no todo ser humano quiere llegar a ella. Cuando el hombre mantiene, con suficiente determinación, su atención en el YO SOY, la perfección se manifestará en todas las experiencias de la vida. Yo soy fabricante de magos, decía un ser audaz; pero, así como fabricar oro se necesita de oro, así también para fabricar magos es menester de seres con pasta de magos.
El Fuego Sagrado mantiene y realiza todo lo que existe en el cielo y en la tierra. Es la PRESENCIA YO SOY mediante la cual todo ser humano puede expresar A LA LEY DIVINA EN ACCIÓN. Aquél que usa este fuego, por medio de la afirmación consciente, forma alrededor de su mente, cuerpo, hogar, mundo y todos los asuntos, una aura de
intensa luz y recibirá las bendiciones que trascienden sus más caros anhelos y acariciados sueños.
Si los médicos y enfermeras supieran el manejo de esta llama consumidora, podrían actuar y dar ayuda que no tiene límite a sus enfermos, sin ser afectados ni contaminados por las mismas enfermedades.
Si los maestros de escuelas manejaran el poder de la Llama Divina en sus discípulos, podrían enseñar con un trascendental adelanto, durante largo tiempo, sin sentir cansancio ni agotamiento. Si los comerciantes y negociantes la emplearan, evitarían el engaño, el robo, la intriga y la discordia de la humanidad.
¡Discípulo! Si los maestros, políticos, sacerdotes y demás directores de la humanidad no quieren o no sospechan la presencia de la Llama Divina para utilizarla, Vos tenéis el deber de usarla por ellos. Vos estáis obligado en convertiros en luz, guía y salvador de ellos. Vos tenéis que mantener y atizar, por medio del amor y la afirmación, esta llama, esa LUZ INEFABLE, en ellos. La misión del Super-hombre, del ser excelso, es la de intensificar el fuego DIVINO en sus semejantes para que no resistan al flujo de “YO SOY DIOS EN ACCIÓN EN CADA UNO DE ELLOS” y así vibrarán armónicamente al mismo unísono de la Ley, hasta que llegue a ellos la comprensión y responderán a su llamado.
Esta es la misión del discípulo y salvador: No pensar en sí mismo y dedicar todos sus esfuerzos para salvar a los demás. No esperar nada de nadie y que esté preparado para dar todo.
Quien da recibe: Practicad esto con amor impersonal, durante cinco o diez minutos cada día y antes de un año sentiréis tal libertad y soltura en el cuerpo, tal iluminación en la mente, tal acierto en los trabajos y tal poder en los pensamientos y palabras que ya no querréis hacer otra cosa que continuar esta práctica. Porque “YO SOY LA PLENITUD DEL AMOR” y en la Plenitud del amor están todas las cosas deseadas.
Estamos seguros que estas semillas que sembramos hoy, en los corazones y mentes de los hombres, no serán aprovechadas sino por cinco o diez por ciento de los que las reciben. Los demás, por encontrarlas sencillas o porque no cuestan mucho dinero, o por no comprenderlas, no las sabrán apreciar; pero nosotros somos los sembradores y la Madre Naturaleza es la que tiene a su cargo la vida y el crecimiento de las semillas.
Todo deseo, aspiración o anhelo es una llamada del yo personal al Intimo “YO SOY”. Es Su Voluntad que quiere manifestarse en lo externo.
Cuando el discípulo pide debe comprender que el “YO” externo es el que llama a “YO SOY DIOS INTIMO”, quien gobierna la sustancia y la energía para que decrete su expresión.
“YO SOY” es la Poderosa e Infinita Presencia de Dios en acción, que tiene en su poder todos los principios de vida y actividad en el mundo y en cada ser. De su poderosa esencia nos llega todo lo que es. Es la Omnipotencia de la Vida; es la Omnipresencia de la LUZ, ES DIOS en acción que gobierna y guía las mentes humanas hacia la Verdad y Justicia.
Dios es Vida y la Vida es Amor, Paz, Armonía y Bienestar. A ella no le interesa quien la use; es como el sol que alumbra al bueno y al malo, al lobo y al cordero, “YO SOY” es la
misma vida activa y cuando un hombre dice “YO SOY”, hace vibrar todo el poder de la vida y abre la puerta a su efluvio y flujo naturales, porque “YO SOY” es la Plena Actividad de Dios y por tal motivo, nunca jamás, el discípulo debe consentir que su pensamiento coloque una negatividad a “YO SOY” o entorpecer la actividad de ESA VIDA como cuando dice “yo no puedo”. “Ya estoy aniquilado”. “Yo soy feliz”, etc. ... porque con estas afirmaciones inutiliza la energía de dios que está en sí mismo y en su mundo.
Debemos saber que al decir “YO SOY” estamos invocando la acción de Dios en nosotros y en nuestra vida, y de esta manera abrimos la puerta a la poderosa Inteligencia para expresar en el mundo externo. Para esto es necesario calmarse tomando asiento y calmando el “Yo externo”. Esto nos abastecerá de la Energía, cada vez que la necesitamos.
No se debe poner atención sobre una cosa que no queremos. El sentimiento alegre es más eficaz que todos los esfuerzos desesperados y tristes, porque alegría significa amor y el amor es la libertad de Dios que se manifiesta en todo.
Todo ser humano desea la perfección, la hermosura y la abundancia; esto demuestra que “YO SOY” al querer expresar estos atributos enciende el deseo en la mente y el corazón del hombre, para que éste le sirva de instrumento de manifestaciones. Si el ser humano permite a la “PRESENCIA YO SOY”, que está en él, que actúe conscientemente, ella influirá sobre el cuerpo haciéndolo más puro y perfecto; más bello y armónico.
Todo ser humano puede entrar al Reino de “YO SOY” y pedir que su voluntad sea hecha, así en el cielo más elevado del ser como en la tierra más densa del cuerpo físico. A esto se refiere la sabia afirmación Bíblica: “Quedaos tranquilos y sabed que YO SOY DIOS”: es decir, hay que calmar la mente para que “YO SOY” actúe con su poder dinámico en la vida de cada uno. Esto confirma que cada forma externa no es más que la vestidura de YO SOY, que usó para expresarse en la octava más densa en que el ser humano se había sumergido.

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