Técnica de Meditación Metafísica

 
 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Técnica de Meditación Metafísica

Para poder meditar se necesitan algunos requisitos:

Lo ideal es meditar en la mañana al despertarse.
( Igual cualquier hora sirve )

Para hacerlo es conveniente estar cómodamente sentados.

Encontrarse en un lugar tranquilo y aislado del ruido ambiente.



Un poco de música suave sin canto y no emocional podrá ayudar.

No hacerlo luego de haber comido.
Nos encontramos cómodamente sentados, vamos a iniciar nuestra técnica de meditación, vamos a descender al interior de nosotros mismos.

Cerrar suavemente los ojos.

Respirar en forma pausada y tranquila, sentir como el aire puro ingresa a nuestro organismo en la inspiración por la nariz y sale con las toxinas en la espiración por la boca.

Imaginemos que estamos en nuestro templo interior, nos ubicamos en el quinto nivel y comenzamos a descender por una escalera, pausadamente, repitamos mientras descendemos:

CINCO.
CUATRO.
TRES.
DOS.
UNO.
Vemos que salimos a un hermoso paraje, lleno de frondosos árboles que nos dan gratificante sombra, con una fuente natural de agua cristalina que vierte su refrescante contenido cerca nuestro.

Estamos en un valle rodeados de montañas con un despejado cielo azul.

Volvemos a respirar en forma pausada y tranquila, sentimos como el aire puro ingresa a nuestro organismo en la inspiración por la nariz y sale con las toxinas en la espiración por la boca.

Imaginamos que entramos a un ascensor en el nivel 10 dentro de nuestro templo interno.

Mientras bajamos con el ascensor repetimos mentalmente:

DIEZ.
NUEVE. Me siento relajado...
OCHO.
SIETE.
SEIS. Estoy más profundo y relajado, sentir como todo el organismo se va relajando.
CINCO.
CUATRO.
TRES. Me siento muy relajado y tranquilo.
DOS.
UNO.

Se abre la puerta del ascensor y salimos a nuestra realidad interior, es un cómodo lugar luminoso lleno de Paz.

Repitamos mentalmente:

Estoy tranquilo, me siento mejor, mejor y mejor, tendré éxito en todo lo que emprenda.

Sentimos que una Paz y Armonía enorme nos rodea y compenetra.

Ahora visualicemos una radiante esfera de luz dorada que nos va rodeando y repitamos mentalmente:

Estoy dentro de mi Esfera Radiante Protectora que me protege las 24 horas del día.

Luego veamos que esa luz rodea uno a uno nuestros seres queridos y repitamos mentalmente que ellos están dentro de la Esfera Radiante Protectora.

Ahora visualizamos nuestra diaria labor, veamos nuestra sala de estudio si somos estudiantes o nuestro lugar de trabajo.
Nos vemos en el lugar de trabajo, vemos que somos bien recibidos, nos sentimos a gusto allí y repetimos:

HOY ME VA A IR BIEN, TENDRÉ ÉXITO Y TRANQUILIDAD.

En éste nivel podemos ver a seres queridos, verlos siempre bien y desearles lo mejor. Qué bien nos sentimos, así estaremos
en la realidad exterior.
Repitamos mentalmente:

HOY ME ESTA YENDO BIEN, TENGO ÉXITO Y TRANQUILIDAD.

Entramos al ascensor mental, se cierra la puerta y comenzamos a subir lentamente, repitamos:

1...2...3...4...5...6...7...8...9...10...

Salimos al hermoso valle, que hermoso lo vemos todo, hay allí un rosal con rosa roja, por primera vez la captamos más allá de su apariencia externa, la captamos en su esencia como una obra más de la creación de DIOS, en realidad qué hermosa es.

Todo es perfecta armonía. Sentimos una suave y refrescante brisa y nos acercamos a la fuente de cristalina agua, es agua de sanación y revitalización, tomamos con nuestras manos dicha agua y la bebemos sintiendo como nos refresca y da vitalidad y energía para la diaria actividad del día que con Fe, Esperanza y Valor hemos de iniciar.

Comenzamos a subir la escalera que nos lleva al nivel externo, repitamos: 1...2...3...4...5...

Se abre la puerta, salimos y lentamente abrimos los ojos y nos enfrentamos a la realidad exterior, lo hacemos relajados, optimistas y llenos de positiva energía.

Esta técnica simple y estructurada para nosotros debe ser practicada en lo posible a diario, no nos va a quitar más de 10 minutos.

Son solo10 minutos que equivalen a horas de relajación y tranquilidad.

Son solo10 minutos que nos conectan con la realidad interior y nos contactan con la Esfera Superior, permitiendo que esa positiva energía por la Mente llegue a nuestro organismo y nos beneficie y beneficie a otros al poder canalizarla mediante la visualización. .

Son solo 10 minutos diarios que no tienen costo y cuyos beneficios son impagables.

Son solo 10 minutos que cada uno verá si decide usarlos o no.

 

La Meditación y los Chakras

Fundamento Celeste:

Este es un ejercicio de meditación centrado en el Hara

Sentado, de piernas cruzadas, mano izquierda sobre la derecha, pulgares juntos, ojos semi cerrados. vista hacia delante (a 3 m más o menos) sin fijar la mirada. Inspirar por la nariz largamente en profundidad, hacia el Hara, Retener la respiración algunos momentos, abdomen dilatado. Espirar largo y lento.

Continuar durante 5 a 10 minutos, imaginando estar arraigado en tierra, sin que nada pueda arrancarlo de ahí. La finalidad es reafirmar la unidad de nuestro estado físico, mental y espiritual como formando parte del ambiente natural. Tiende también a reforzar nuestra confianza invencible e inquebrantable en la unidad del universo.

Armoniza el metabolismo entero del cuerpo. Es un ejercicio Yang.

Desarrollo del Poder Espiritual:

Este ejercicio es para el chakra del plexo solar, Manipura. Favorece el flujo de la energía en todos los órganos de la región central del cuerpo. Desarrolla la percepción extrasensorial. Es preferible hacerlo al
aire libre para captar mejor las cargas electromagnéticas.

Sentado, o de pie, los puños cerrados, los pulgares sobre los otros dedos para no dejar escapar la energía, con los ojos semi cerrados mirando al infinito, o cerrados. Respirar por la nariz suavemente, la inspiración más larga que la espiración. Al inspirar, imaginar intensamente que se absorbe la energía del universo entero. Retener esa larga inspiración en la región del plexo solar, recargando el cuerpo durante el mayor tiempo que sea posible. Espirar por la nariz muy lentamente, teniendo en el pensamiento la idea de comunicarse con la energía del universo.

Practicar de 15 a 20 minutos, sin prestar atención al resto del cuerpo. Hacerlo por lo menos una vez al día de cara al sol, o en la noche de cara al norte, para intensificar al máximo su efecto.

Amor y Armonía:

Este es un ejercicio para el chakra del corazón, Anahata

Sentado, de piernas cruzadas, la espalda bien derecha, los ojos entreabiertos mirando al infinito, sin fijarlos en nada en especial. Abrir ampliamente los brazos como para aceptar y abrazar todas las cosas. Las manos están abiertas sin tensión, palmas hacia arriba, Empezar a respirar en la región del corazón, con una inspiración dulce y lenta, ligeramente más larga que la espiración, ambas con la boca entreabierta. Al inspirar, adelantar ligeramente el pecho como si se fuera a lanzarse al espacio. Al espirar, el cuerpo vuelve a su lugar.

Podemos dirigir esta vibración de amor a una persona determinada visualizándola, o dirigirla a todos los seres vivientes, desarrollando un espíritu de amor y de armonía universal,

Ascensión al Cielo:

Es un ejercicio yin centrado en el chakra frontal, Ajna, y dirigido hacia el chakra coronario, Shahasrara.

Baja el metabolismo y con ello la temperatura del cuerpo y la percepción externa. Se intensifica la función mental.

Sentado, piernas cruzadas, brazos entreabiertos. colgando muy relajados, ojos semi cerrados dirigidos hacia el centro de la frente en un ángulo de 45º (tercer ojo), manteniendo los músculos de la cara relajados. Respirar por la boca entreabierta en una larga inspiración intensa y una espiración corta, que es la reacción natural. La inspiración debe dirigirse hacia la coronilla, como si el aliento se elevara hacia el cielo, pasando por el centro del cerebro. El efecto es tanto más profundo cuanto más larga sea la inspiración y más hacia lo alto pueda llegar.

Seguir durante 5 a 10 minutos y terminar respirando normalmente hasta que se regularice la temperatura del cuerpo.

Circulación de la Energía:

Este ejercicio utiliza los meridianos del Vaso de la Concepción y el Vaso del Gran Gobernador que recorren nuestro cuerpo, el primero por delante, desde la raíz de los incisivos inferiores hasta el perineo, y el
segundo desde allí, siguiendo el trayecto de la columna vertebral y bajando por la frente hasta terminar en la raíz de los incisivos superiores. Ambos unidos forman un circuito por donde fluye el flujo vibratorio que armoniza las cargas electromagnéticas de los meridianos.

Sentado, de piernas cruzadas, la mano izquierda sobre la derecha, pulgares juntos, respiración tranquila, ojos cerrados o semi cerrados, la punta de la lengua colocada detrás de los incisivos superiores para cerrar el circuito.

Respirar lento y profundamente hacia el Hara, hasta que vaya disminuyendo el flujo de los pensamientos. Después, espirar imaginando que la energía del Hara baja por el Vaso de la Concepción hasta el perineo donde se une con la energía de la tierra que penetra por la base de la columna vertebral. Este flujo sube a lo largo de las vértebras mientras se inspira, luego va por la superficie del cráneo hasta la frente y sobre la nariz hasta llegar a la boca. Aquí empieza la espiración, donde hay que imaginar que ella baja por el Vaso de la Concepción: cuello, pecho, abdomen, Hara, hasta llegar al perineo.

Mantener este movimiento circulatorio de la energía de la respiración durante 10 minutos. Después quedarse en meditación, guardando el espíritu sereno y silencioso durante otros diez minutos,

A esta técnica se refieren los taoístas cuando hablan de “la Circulación de la Luz".

La Reflexión Interior:

Cara al norte, piernas cruzadas, dedos entrecruzados, pulgares se tocan, cabeza ligeramente inclinada, respiración natural, totalmente relajada. Espiración 3 a 5 veces más larga que la inspiración (inspirar en 2, espirar en 6 a 10). Ojos semi cerrados. boca cerrada.

Una vez alcanzado un estado de silencio apacible y una profunda tranquilidad, tomar consciencia de lo efímero de nuestra existencia y a la vez de nuestro destino espiritual eterno. Sentirse unido al universo infinito, sin fronteras ni limitaciones que nos separe. No hay más que el ser universal sin fin, exento de manifestaciones individuales; que ve, pero no es visto; que escucha, pero no es escuchado; que siente, pero no es sentido; que imagina, pero no es imaginado.

Mantenerse en ese estado 5 a 10 minutos, impermeable a toda interrupción. Después, abrir los ojos suavemente y retomar la respiración natural.

A partir de ahí, sentirse una persona renovada, capaz de conducir sus actividades físicas, mentales y espirituales de una manera nueva.

La Reflexión hacia el Exterior:

El universo infinito es nuestro origen y nuestro futuro. Nuestra condición presente no es más que una manifestación del ambiente exterior sin fin y sin límites que sobrepasa todos los mundos relativos, el espacio y el tiempo. Esta meditación nos lleva a descubrir nuestro origen, nuestro presente y nuestro futuro en su dimensión más vasta posible, y permite adaptarnos completamente al mundo exterior ilimitado en todos sus aspectos.

Sentado. de piernas cruzadas, espalda derecha, todo el cuerpo relajado, espalda al sol en el día, en la noche, cara al norte. Manos sobre los muslos, palmas hacia arriba, el extremo de los pulgares en contacto con los extremos de los dedos índice y medio. El rostro ligeramente elevado hacia lo alto, ojos semiabiertos, la mirada hacia el espacio infinito. Respirar con la boca entreabierta. inspiración más larga que la espiración, dirigida hacia el cerebro medio como si el aire llegara hacia esas profundidades. En la espiración, el aire va hacia el espacio infinito. Cuando los pensamientos se vayan deteniendo, imaginar que se es completamente libre como el espacio, reconocer que no se es más que un espacio vacío que se dilata en todas direcciones hacia el infinito. Si algún pensamiento viniera a perturbar, repetir desde el fondo del corazón: "yo soy el espacio infinito", como si un surtidor brotara desde las profundidades.

Mantener 10 a 15 minutos. Luego, bajar la cabeza y recuperar la respiración normal. Reafirmar el estado infinito más allá de toda percepción y pensamiento relativo a fin de abordar las actividades cotidianas con un espíritu purificado.

Autor: Michio Kushi

 

Un método que mejora tu vida diaria y te permite ir más lejos


La Meditación

La Meditación es un instrumento imprescindible en el hombre y la mujer actual; estamos atrapados en un modo de vida caótico, totalmente loco, no tenemos tiempo nada mas que para trabajar, cada vez nos relacionamos menos, siempre con prisas, los problemas del hogar, el trabajo, la familia, el tráfico, los amigos... Todo esto nos produce estrés, mal humor, falta de comunicación.

A través de la Meditación podemos solucionar o mitigar gran parte del problema, haciendo la vida más llevadera. La Meditación nos aporta calidad de vida, calma interior, ecuanimidad, paz, sosiego, bienestar. Se puede realizar en cualquier momento y lugar, cuanto más se practica mas beneficios reporta; al meditar la mente se calma y te permite comprender y solucionar lo que te preocupa; al estar más tranquilos préstamos mas atención a lo que sucede a nuestro alrededor. Poco a poco vamos adquiriendo esa paz interior que todos anhelamos y la irradiamos en el exterior y esa paz interior se contagia en los que nos rodean con beneficios no son solo para nosotros, sino para nuestro entorno.

Al mismo tiempo, cuando meditamos podemos escuchar esa voz interior que nunca oímos, ya que no tenemos tiempo de parar a escucharnos, esperando que alguien -externamente- nos diga lo que es necesario para nosotros.

La Meditación nos reporta paz interior, sosiego, calma, ecuanimidad, nos permite razonar con más lucidez, analizar los problemas, nos ayuda a comprender a los demás valorando y respetando sus opiniones y lo más importante es que con la Meditación vamos abriendo nuestro corazón y expresando nuestros sentimientos, cada vez más dormidos.

La meditación nos hace ser más educados, pacíficos, comprensivos, generosos y si la incorporamos en nuestra vida diaria sus ventajas son innumerables. Tenemos que hacer de la meditación un modo de vida. Si todos los días medito, aunque solo sean diez minutos diarios, en poco tiempo -él primer día- notaríamos el resultado, y que al ser conscientes del cambio que queremos realizar, cambiando nuestraactitud y abriendo nuestra mente y corazón a mejorar este mundo del que formamos parte inseparable.

Con la meditación limpiamos y educamos la mente. La mente nos lleva, es como una tela de araña que nos atrapa y nos impide salir, mostrar al exterior toda la sabiduría adquirida. Meditemos para acallar los pensamientos y estar en el “AQUÍ y AHORA” en cada momento, no divaguemos, centrémonos en el momento actual y en el problema actual. Meditar no es imaginar, no es pensar; meditar es sentir, es captar cada sensación, es estar atento, alerta.

Con la meditación adquirimos confianza y seguridad porque poco a poco, según meditamos, vamos eliminando la contaminación mental adquirida durante años. Tendríamos que aprende a meditar desde niños, así nos concentraríamos mejor en el estudio y necesitaríamos hacer menos esfuerzos y obtendríamos mejores resultados.




Las victorias no las obtiene siempre quien más las merece sino el que las sabe buscar con más insistencia.

 

Si durante el día está usted alerta, si está atento a todo el movimiento del pensar, a lo que usted dice, a sus gestos -cómo se sienta, cómo camina, cómo habla- si está atento a sus respuestas, entonces todas las cosas ocultas salen a la luz muy fácilmente. En ese estado de atención lúcida, despierta, todo es puesto al descubierto.



§ La mayoría de nosotros está inatenta. Darse cuenta de esa inatención, es atención.



§ La meditación no es una fragmentación de la vida; no consiste en retirarse a un monasterio o encerrarse en una habitación sentándose quietamente por diez minutos o una hora en un intento de concentrarse para aprender a meditar, mientras que por el resto del tiempo uno continúa siendo un feísimo, desagradable ser humano.



§ Para percibir la verdad, uno debe poseer una mente muy aguda, clara y precisa no una mente astuta, torturada, sino una mente capaz de mirar sin distorsión alguna, una mente inocente y vulnerable. Tampoco puede percibir la verdad una mente llena de conocimientos; sólo puede hacerlo una mente que posee completa capacidad de aprender. Y también es necesario

que la mente y el cuerpo sean altamente sensibles con un cuerpo torpe, pesado, cargado de vino y comida, no se puede tratar de meditar. Por lo tanto, la mente debe estar muy despierta, sensible e inteligente.



§ Las necesidades básicas para descubrir aquello que está mas allá de la medida del pensamiento, para descubrir algo que el pensamiento no ha producido son tres: 1) se debe producir un estado de altísima sensibilidad e inteligencia en la mente; 2) ésta debe ser capaz de percibir con lógica y orden; 3) finalmente, la mente debe estar disciplinada en alto grado.



§ Una mente que ve las cosas con total claridad, sin distorsión alguna, sin prejuicios personales, ha comprendido el desorden y está libre de él; una mente así es virtuosa, ordenada. Sólo una mente muy ordenada puede ser sensible, inteligente.



§ Es preciso estar atento al desorden que hay dentro de uno mismo, atento a las contradicciones, a las luchas dualísticas, a los deseos opuestos, atento a las actividades ideológicas y a su irrealidad. Uno ha de observar "lo que es" sin condenar, sin juzgar, sin evaluar en absoluto.



§ La mayor parte del tiempo está uno inatento. Si usted sabe que está inatento, y presta atención en el momento de advertir la inatención, entonces ya está atento.



§ La percepción alerta, la comprensión, es un estado de la mente de completo silencio, silencio en el cual no existe opinión, juicio ni evaluación alguna. Es realmente un escuchar desde el silencio. Y es sólo entonces que comprendemos algo en lo cual no está en absoluto envuelto el pensamiento. Esa atención, ese silencio, es un estado de meditación.



§ Comprender el ahora es un inmenso problema de la meditación ello es meditación. Comprender el pasado totalmente, ver dónde radica su importancia, ver la naturaleza del tiempo, todo eso forma parte de la meditación.



§ En la meditación existe una gran belleza. Es una cosa extraordinaria. La meditación, no "cómo meditar".



§ La meditación es la comprensión de uno mismo y, por lo tanto, significa echar los cimientos del orden que es virtud en el cual existe esa cualidad de disciplina que no es represión ni imitación ni control. Una mente así, se halla, entonces, en un estado de meditación.



§ Meditar implica ver muy claramente, y no es posible ver claramente ni estar por completo involucrado en lo que uno ve, cuando hay un espacio entre el observador y la cosa observada. Cuando no hay pensamiento, cuando no hay información sobre el objeto, cuando no hay agrado ni desagrado sino tan sólo atención completa, entonces el espacio desaparece y, por lo tanto, está uno en relación completa con esa flor, con ese pájaro que vuela, con la nube o con ese rostro.



§ Es sólo la mente inatenta que ha conocido lo que es estar atenta, la que dice: "¿Puedo estar atenta todo el tiempo?" A lo que uno debe estar atento, pues, es a la inatención. Estar alerta a la inatención, no a cómo mantener la atención. Cuando la mente se da cuenta de la inatención, ya está atenta no hay que hacer nada más.



§ La meditación es algo que requiere una formidable base de rectitud, virtud y orden. No se trata de algún estado místico o visionario inducido por el pensamiento, sino de algo que adviene natural y fácilmente cuando uno ha establecido las bases de una recta conducta. Sin tales bases, la meditación se vuelve meramente un escape, una fantasía. De modo que uno ha de asentar esas bases; en realidad, esta misma manera de asentar las bases, es la meditación.



§ Los meditadores profesionales nos dicen que es necesario ejercer el control. Cuando prestamos atención a la mente, vemos que el pensamiento vaga sin rumbo, por lo que tiramos de él hacia atrás tratando de sujetarlo; entonces el pensamiento vuelve a descarriarse y nosotros volvemos a sujetarlo, Y de ese modo el juego continúa interminablemente. Y si podemos llegar a controlar la mente de manera tan completa que ya no divague en absoluto, entonces se dice habremos

alcanzado el más extraordinario de los estados. Pero en realidad, es todo lo contrario: no habremos alcanzado absolutamente nada. El control implica resistencia. La concentración es una forma de resistencia que consiste en reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se adiestra para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su elasticidad, su sensibilidad, y se vuelve incapaz de captar el campo total de la vida.



§ El principio de la meditación es el conocimiento de uno mismo, y esto significa darse cuenta de todo movimiento del pensar y del sentir, conocer todas las capas de la conciencia, no sólo las superficiales sino las ocultas, las actividades profundas. Para ello, la mente consciente debe estar serena, calma, a fin de recibir la proyección del inconsciente. La mente superficial sólo puede lograr tranquilidad, paz y serenidad, comprendiendo sus propias actividades, observándolas, dándose cuenta de ellas; cuando la mente se da plena cuenta de todas sus actividades, mediante esa comprensión se queda en silencio espontáneamente; entonces el inconsciente puede proyectarse y aflorar. Cuando la totalidad de la conciencia se ha liberado, sólo entonces está en condiciones de recibir lo eterno.



§ Entre dos pensamientos hay un periodo de silencio que no está relacionado con el proceso del pensamiento. Si observas, verás que ese período de silencio, ese intervalo, no es de tiempo, y el descubrimiento de ese intervalo, la total experimentación del mismo, te libera del condicionamiento.



§ La meditación no es un medio para algo. Descubrir en todos los momentos de la vida cotidiana qué es verdadero y qué es falso, es meditación. La meditación no es algo por cuyo medio escapáis. Algo en lo que conseguís visiones y toda clase de grandes emociones. Mas el vigilar todos los momentos del día, ver cómo opera vuestro pensamiento, ver funcionar el mecanismo de la defensa, ver los temores, las ambiciones, las codicias y envidias, vigilar todo esto, indagarlo todo el tiempo, eso es meditación, o parte de la meditación. No tenéis que acudir a nadie para que os diga qué es meditación o para que os dé un método. Lo puedo descubrir muy sencillamente vigilándome. No me lo tiene que decir otro; lo sé. Queremos llegar muy lejos sin dar el primer paso. Y hallaréis que si dais el primer paso, ese es el último. No hay otro paso.



*No intentes jamás curar el cuerpo,
sin antes haber curado el alma"
Hipócrates. Urantia