El arte de la búsqueda interna

 

 
 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El Arte de la búsqueda Interna



Antes de proseguir con la lectura, es ideal que respondas algunas preguntas:

¿Por qué sientes que es tan importante buscar en tu interior?
¿Alguna vez has tenido la sensación de que “algo le falta a tu vida”?
¿Alguna vez has pensado que tal vez, en realidad eres mucho más grande de lo que crees?
¿Qué es lo que más quieres para ti en tu vida en este momento?



La exploración interior es un arte, el arte de encontrar lo que está dentro de ti.
Es el proceso de descubrir qué te hace palpitar, y no sólo en la superficie, sino en los más profundos niveles de quien eres. Significa “ir hacia dentro”, a lo profundo y ver lo que hay allí.

Cuando hayas dominado el arte de la búsqueda interior, experimentas la vida de la siguiente manera:

* La quietud, la paz y la satisfacción serán accesibles para ti en todo momento, ya sea en medio de un bosque, en el medio de las calles citadinas o de los trabajos mas estresantes.

* La realización no será un sueño fantástico, sino una realidad de momento a momento.

* No buscaras más tu “propósito en la vida”, porque sabrás que ya lo estarás construyendo.

* La confianza se volvera una forma de vida.

* El miedo se transformara en algo del pasado.

* Los “asuntos de dinero” se desvaneceran, porque descubriras que, ciertamente, nunca se trató del dinero.

* Lo que solías ver como “planes ocultos” en los otros, ya no te molestaraa, pues ya no tendras ningún plan oculto propio.

* Ya no te veras a ti mismo como algo de poco valor o con baja auto estima, porque SABRAS cuál es tu valor así como el de todos los demás.


El que domine la búsqueda interior, le será imposible tener baja auto estima.

Hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas buscando para disfrutar y realizarnos fuera de nosotros mismos. Pero, en ocasiones, llegamos a un punto en que agotamos todos los intentos por encontrar realización y felicidades afuera, y es allí cuando muchos tomamos la decisión de explorar en nuestro interior.

Ahora bien, el proceso de auto descubrimiento, de auto conocimiento y auto realización es completamente natural.

Es algo que todos queremos y que ya nos está sucediendo, estemos concientes de ello o no. Siendo así el punto ahora es: ¿cómo podemos encontrar lo que está dentro nuestro de la forma más sencilla?

Habrás notado que todos tus maravillosos deseos vienen de tu interior, de manera que no vas a poder ir a ningún lugar para conseguir estas cosas, ese es definitivamente un trabajo interior.

No puedes ir a un supermercado para obtener estas cosas.
Nadie te las va a regalar para Navidad.

Puedes buscar en cualquier lugar del mundo y no podrás encontrarlas. ¿Por qué? Porque todas están dentro de ti, y ahí es donde las encontrarás.

Muchas personas piensan que “ir hacia dentro” y descubrir sus más profundos secretos” aquello que hasta te ocultas a ti mismo es un trabajo difícil, lleno de esfuerzos y que consume mucho tiempo.

En realidad, solamente tienes que QUERERLO
, más que cualquier otra cosa. Y si ese es el caso, nada puede evitar que lo logres.

Lograr todo esto puede ser tan simple y tan sencillo como lo desees, pero ahí yace el punto clave: ¿cuán grande es tu deseo? Si sabes, sin lugar a dudas, que ESO es lo que quieres en tu vida y estás dispuesto a hacer todo lo necesario, entonces, la simple verdad es que puedes obtenerlo.

Estar “dispuesto a hacerlo todo” significa estar dispuestos a abandonar el concepto de que tiene que ser difícil.
¡Descubrirás qué fácil es abrir tu propia “puerta a todo”!

Quizás cuando se menciono: encontrar lo que está dentro de ti, una parte tuya se sintió incómoda, alguna parte tuya puede sentir miedo de hacerlo. Lo que sentiste es algo bueno. Lo bueno es que acabas de tomar conciencia que una parte tuya siente temor por todo esto, y otra parte tuya que se regocija ante la perspectiva de ir más profundo.


Al adentrarnos en esta auto exploración, encontrarás muchas partes de ti mismo, algunas que ni siquiera habías sospechado que estaban allí.

Pero lo bueno de todo esto es que tienes la posibilidad de elegir.

En realidad, el principal descubrimiento de la auto liberación es que siempre tienes la posibilidad de elegir, en todo momento. Puedes elegir sobre qué parte de ti quieres enfocarte y a qué parte de ti quieres prestarle atención.

Cada vez que surge el miedo o la desconfianza, por medio de la Ley metafísica de la Polaridad puedes elegir enfocar tu atención en una u otra cosa: elegir el miedo a lo que estás creando en tu vida en ese momento; o puedes prestarle atención a las otras partes de ti mismo: las que ven la belleza, alegría y maravilla de la vida.

La verdad es que puedes polarizar tus acciones mentales y emocionales y elegir cosas como la alabanza, la gratitud y el amor cada vez que lo desees.

No estás obligado a prestarle atención a los aspectos temerarios, desconfiados o “negativos” de tu vida, a menos que así lo desees. Libertad significa que eres libre de hacer lo que quieras.

Pero si ves que REALMENTE puedes elegir ¿elegirías el miedo o elegirías otra cosa?

Hablamos sobre las herramientas más poderosas que puedas usar para ver todos los aspectos de ti mismo en forma clara.

Se sabe que algunas personas se sientan pacíficamente, durante muchas horas, para dirigirse a su interno, pero puedes necesitar muchos años para develar todo tu mundo interior de esa manera.

Algunas personas dicen, inclusive, que se necesita toda una vida. Pero con las herramientas adecuadas, con las luces de la búsqueda interior, puedes obtener resultados con rapidez.

Al suceder eso puedes expresar cualquier aspecto de ti mismo al que quieras prestarle atención, a través de tu poder de elección. Entonces, cuando elijas más quietud y paz, lograrás abrirte cada vez más. Hasta el día en que descubras que ya no hay más temor, no hay más problemas no existe nada más que la libertad de la máxima realización y amor.

El mar, de la sabiduría y la Mónada o unidad


Dado que el Uno creo todo el universo, por intermedio de la palabra, así El esta siempre presente y, generando todos los seres y las cosas, por elección de su propia voluntad.

Porque su creación toda en verdad, son su cuerpo, intangible, invisible, inconmensurable, más allá de la dimensiones conocidas, incomparable; porque no es fuego, ni agua, ni aire, ni espíritu, sino todas las cosas existen a partir de él.

Ahora pues, siendo bueno, no sólo para sí quiso ofrecerse este cuerpo y embellecer la tierra antes bien envió aquí abajo al Hombre como ornamento de este cuerpo divino: ser
vivo mortal ornamento del ser vivo inmortal.

Y si bien el Universo aventaja a los seres vivos en que vive eternamente, el Hombre a su vez le aventaja por la razón, la inteligencia y sabiduría.

Entonces el hombre contemplo la obra de Dios, y se admiró, y aprendió a conocer a su creador.

De la razón Dios hizo partícipes a todos los hombres, pero no así de la sabiduría, y no lo ha hecho porque cele del hombre, pues los celos no vienen de lo alto, nacen aquí abajo en las almas de los hombres que no tienen inteligencia.

Dios no ha dado a todos la inteligencia porque quiso ponerla ante las almas como premio de la batalla interior contra el ego humano.

Envió a la tierra un mar enorme de sabiduría, apostó un heraldo y le mandó proclamar al corazón de los hombres lo siguiente: "¡Báñate en este mar de la sabiduría tú que eres capaz, tú que crees que retornarás al que te envió, tú que sabes para qué has nacido!"

Por consiguiente, todos cuantos aceptaron el mensaje y se bañaron en la sabiduría, todos se hicieron participes del conocimiento y llegaron a hombres perfectos, acogedores de la sabiduría.

En cambio todos los que se negaron al mensaje, fueron llamados los "racionales", los que no se ocuparon de cultivar su inteligencia, los que ignoran porqué nacieron y de quién provienen.

Las sensaciones de estos hombres son semejantes a los de los animales irracionales, y como su temperamento es pasión y cólera, son incapaces de admirar las cosas dignas de ver, antes se dedican a los placeres y a los apetitos corporales, y piensan que para eso han nacido los hombres.

Por el contrario, los que se hicieron partícipes del don de la sabiduría de Dios, son inmortales en contraposición de aquellos, mortales.

Abarcan en su propia sabiduría todas las cosas, las que están en la tierra, las que están en el cielo, y lo que se encuentra más allá de los cielos.

Tanto se han elevado a sí mismos que vieron el Bien, y al observarlo consideraron la vida de aquí abajo como un simple pasatiempo, y, menospreciando todas las cosas corporales e incorporales, se apresuran hacia El Uno y Único.

Esta es toda la ciencia de la sabiduría, abundancia de cosas divinas y la comprensión de Dios, pues el mar del que hablamos es divino.

Primero se debe prestar menos atención al plano físico material.

No te puedes bien amar, amando lo corporal.

Tendrás la inteligencia, y poseyéndola participarás también de la ciencia.

Es imposible, adherirse a ambas cosas, a las mortales y a las divinas:

Porque como hay dos clases de seres, unos corpóreos y otros incorpóreos, en los que reside lo perecedero y lo divino, al que quiera elegir no le queda sino optar por uno u otro, porque es imposible hacerlo por los dos, y no quedando sino que elegir, el desechar uno se manifestara la energía del otro.

Ahora bien, el hecho de elegir lo mejor no sólo deifica al hombre que ha optado por la hermosura sino que además testifica de su espiritualidad.

En cambio al escoger lo peor, el hombre se autodestruye, y aunque no sea en sí una falta contra Dios, hay una cosa cierta y es que, dejándose arrastrar por la sensualidad física, se pasea por el mundo como esos grupos que avanzan en medio de las manifestaciones, y que sin hacer nada útil no dejan de molestar a los demás.


Estando las cosas así, hemos gozado y siempre gozaremos de las cosas que vienen de Dios; pero las cosas que resultan de nosotros tendrán sus consecuencias.
La causa de nuestros males no viene de Dios sino de nosotros mismos, porque preferimos los errores a las verdades.

Necesitamos atravesar muchos cuerpos y coros de genios, y la sólida cadena de las estructuras y los caminos de los astros, a fin de que avancemos hacia el Uno y Único.


Porque inagotable, ilimitado e interminable es el Bien, porque tampoco tiene un comienzo, bien que para nosotros parece comenzar cuando empezamos a conocerlo.

El conocimiento del bien no es causa de su principio, pero el empezar a conocerlo nos sugiere que recién comienza.

Tomémoslo desde su comienzo y transitémoslo por completo y de aprisa. Porque abandonar lo acostumbrado y lo presente para regresar a lo caduco y antiguo es un camino lleno de obstáculos.

Lo que vemos nos complace y desconfiamos de lo que no vemos.
Pues lo pernicioso es lo más conspicuo, el Bien, en cambio, es invisible a los ojos porque no tiene aspecto ni nada que lo pueda representar, y en consecuencia, solo se parece a sí mismo y es distinto de todo lo demás.

Es imposible que lo corpóreo pueda representar lo incorpóreo.

Esta es la diferencia entre lo semejante y lo distinto, y lo que le falta a lo distinto para llegar a lo semejante.

Por consiguiente, la o Unidad o Mónada, que es principio y raíz de todas las cosas, está en todas las cosas como raíz y principio.

Nada existe sin principio, y el principio no proviene de nada sino de sí mismo, porque en efecto es el principio de todo lo existente.

Siendo la Unidad un principio, abarca a todos y no es abarcada por ninguno engendra a todos y no es engendrada por ninguno de ellos.

Todo lo que ha sido engendrado es imperfecto y divisible, capaz de nacer, crecer y disminuir.

Pero nada parecido ocurre con lo perfecto.
Lo que aumenta, aumenta gracias a la Unidad, pues está destinada por su propia debilidad a no poder prescindir de la Unidad.

Esta es la imagen del Dios que dibujé en ti de acuerdo a mi imagen.

Si con rigor la contemplas y la observas con los ojos del corazón, créeme que encontraras el camino hacia las cosas superiores. Digamos mejor, será la misma imagen la que te mostrará el camino.

La contemplación de la divinidad que habita en ti tiene una virtud propia: se apodera de los que la han contemplado una vez y los atrae a sí, como el imán atrae al hierro.

 

Nos sentimos halagados al ver que difundes parte de nuestro humilde material metafísico.

Humildemente te pedimos que la proxima vez que desees copiar artículos de nuestro Círculo Metafísico como lo has hecho con este y difundirlo en cualquier forma hagas la referencia pertinente con respecto a su autoría, luego del texto en cuestión como veo que lo haces con otros articulos.

E n nuestro caso todo nuestro material (como bien se explica en nuestra web: http://www.circulometafisico.com.ar/quienessomos/index.htm#importante ) se encuentran registrados en los lugares internacionales que cuidan los derecho literarios del autor

Por favor no tomes a mal esto ni como una agresión hacia ti, pero recuerda que quizás otros no serían tan comprensivos y podrías tener problemas legales.

Gracias

John the Mistyc

Círculo Metafísico Argentino