Vibración y energía
 
 
 
 
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Alquimia

Lección Nº 1

(Parte del texto fue condensado del libro "El Sendero del Mago", Deepak Chopra, Grupo Editorial Norma, Buenos Aires, 1997, sumado a nuestras apreciaciones personales)
"Hay un mago dentro de cada uno de nosotros. Un mago que lo ve y lo sabe todo".
Se necesita tener una vida para aprender lo que el mago tiene que enseñarnos. En primer lugar, nuestro mago interior en nuestras páginas se llamará Merlín. Él, que representa nuestra sabiduría interior, ha sobrevivido siglos, ha pasado por infinidad de pruebas. Pero nuestro mago reacciona ante la vida del mismo modo: "Él ve".
Y dijo Merlín a Arturo:
"Cuando veía a una persona no podía evitar ver a toda su familia y a sus amigos. Esas eran extensiones de la persona que me decían mucho más acerca de quien era ella en realidad... comencé a ver debajo de la máscara de su apariencia física. Vi sus emociones, sus deseos, sus temores, sus sueños...
Comencé a observar la energía que emana de la persona... con mundos dentro de mundos en todas las personas con quienes me encontraba. Entonces me di cuenta de que todo ser vivo es el Universo entero, sólo que cada vez lleva un disfraz diferente.
Llegará el día en que te darás cuenta que todo el maravilloso Universo vive dentro de ti y entonces serás un Mago. Como Mago no vives en el mundo, el mundo vive dentro de ti...
Entonces Arturo preguntó:
Dinos entonces porqué sufrimos, porqué envejecemos y morimos.
Y Merlín respondió:
Puedo resolver toda tu ignorancia y tu dolor, sólo si tu comprendes una cosa; Yo estoy dentro de ti. Ésta persona con quien estás hablando no es distinta a ti. Somos una sola persona y en el punto donde estamos unidos ninguno de tus problemas existe.
"El Mago está más allá de los contrarios, de la Luz y la Oscuridad, del Bien y el Mal, del Placer y del Dolor".
Felizmente, nuestro Mago interior sólo ve la verdad en el espíritu, no la falsedad, porque el placer que sentimos a través de nuestros sentidos, el dolor que experimentamos ante una pérdida, la búsqueda infinita de la riqueza y el rechazo extremo a la pobreza, todo esto que conforma nuestra vida cotidiana parece "real" solo hasta el momento en que se aprende a ver con los ojos del mago.
La apariencia exterior de la vida "ES" la vida misma si lo único en lo que creemos es solamente en lo que podemos ver y sentir. Pero no debemos olvidar que "todo es posible. solo si así lo creemos".
"Todo lo que el Mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible... "
"El cuerpo y la mente podrán descansar, pero el Mago vela permanentemente".
"El Mago posee el secreto de la inmortalidad".
En muchas ocasiones necesitamos de gurúes para saber el porque de ciertas cosas, necesitamos encontrarle el significado a una determinada situación, y la respuesta la encontraremos en el silencio de nuestro interior. Sin el silencio el Mago no tiene espacio. Sin silencio no es posible apreciar la vida...
¿Pero cómo lograremos tener esa paz? preguntó Arturo.
"Busquen dentro de ustedes mismos, donde sólo hay paz". dijo Merlín.
La voz de Merlín, nuestro Mago, es como una suave voz que siempre nos susurra... "Encuéntrame", esa voz es tranquila, es calma y está en paz.
Cuantas veces nos preguntamos si existe "algo" más allá de lo que estamos viviendo, sin saber exactamente lo que ese "algo" podría ser.
Dedica tiempo a reflexionar no sobre "lo que ves", sino sobre "por qué lo ves". Si podemos ver lo que nos está sucediendo es porque nuestra sabiduría interior nos está demostrando que "algo" debemos aprender de esta experiencia. No lo mires con ojos críticos, echa un manto de Amor a cada situación. Cada experiencia es un canto a la vida misma por más dolorosa que ella sea. Esto significa que estamos "vivos", y si estamos vivos es porque aún debemos aprender. Y este es el milagro.
Todo lo que vemos en nuestro mundo interior podemos hacerlo realidad en nuestra vida cotidiana. Como el alquimista, podemos transformar las cosas, tus deseos, tus ilusiones, en Oro, porque el oro es el símbolo de la pureza del espíritu, que reside en nuestro interior y que nos pertenece a todos por igual.
Los siete pasos de la alquimia se cumplirán cuando podamos dejar atrás todas nuestras limitaciones, todos nuestros temores y tomemos conciencia del espíritu puro que llevamos dentro. Nuestro primer paso es reconocer la existencia del Mago en nuestro interior.
En la época del Rey Arturo, discípulo en espíritu de Merlín, el objetivo supremo de esta búsqueda era encontrar El Santo Grial, el símbolo más poderoso de la pureza del espíritu por lo tanto la Alquimia y El Santo Grial son la búsqueda profunda del aspecto eterno de la vida, que no es otra cosa que el Amor puro, la Felicidad pura y la realización en el espíritu.
Dejemos que la Sabiduría Espiritual ilumine nuestro ser interior, escuchemos su voz... escuchemos la voz del Mago.

Lección Nº 2

"La magia solo retornará con el regreso de la inocencia. La esencia del mago es la transformación".
"He tenido miedo de confesártelo Merlín, dijo Arturo. Pero cuando me inclino sobre el agua no puedo ver mi propio reflejo. No veo donde lavarme, ni siquiera se como soy".
Y Merlín respondió: "La ausencia de reflejo significa que no tienes imagen de ti mismo. Cuando la imagen de ti mismo no te distrae; entonces estas en estado de inocencia".
¿Qué nos viene a la mente cuando pensamos en la inocencia? Quizás recordemos cuando éramos niños, donde nuestro mundo consistía en jugar durante horas interminables, horas llenas de placer, de emoción, donde a cada momento descubríamos cosas nuevas. Nos maravillaba ver la belleza de una flor, o quizás, nos quedábamos esperando ver abrir sus pétalos...
Podíamos ver con nuestros propios ojos la belleza de la creación y no nos preocupaba realmente nuestra imagen. No sabíamos que era ser gordo o flaco, alto o bajo, inteligente o poco dotado; simplemente "éramos"...
Con el tiempo, fuimos creando nuestra propia imagen. La inocencia es un estado natural que todos poseemos que va quedando oculta tras la imagen que vamos creando de nosotros mismos. Las líneas y arrugas cuentan nuestra propia historia de vida, nuestras alegrías, nuestras tristezas, triunfos y derrotas; experiencias buenas y no tan buenas.
Cuando creemos conocer "algo", incluyéndonos a nosotros mismos, en realidad lo que estamos viendo es nuestros propios juicios o rótulos. A todo le ponemos rótulos. Esto está "bien", esto está "mal", él es "amigo", aquel es un "extraño", y en base a los rótulos que le ponemos a las cosas y a las circunstancias es que nos manejamos por la vida.
El Mago, nuestra sabiduría interior, no pone rótulos a las cosas. Él siempre ve las cosas como nuevas. Un mago puede pasar horas contemplando un cielo de estrellas o un ciervo pastando y en cada momento de su contemplación no deja de asombrarse.
¿Cuántas veces nosotros podemos observar una cosa varias veces sin aburrirnos por el hecho de sentir que "siempre" estamos viendo la misma cosa?. No olvidemos que el mundo es un espejo de nosotros mismos.
¿"Pero cómo podemos ver al mundo con nuevos ojos? preguntaron los mortales a Merlín.
"Ustedes han perdido la inocencia. Como le han puesto un nombre a las cosas ya no ven las cosas... ven sus rótulos" dijo Merlín.
El mundo es grande y está lleno de transformaciones fascinantes. Sin embargo para contemplar las cosas con los ojos del Mago es necesario que nuestro "YO" se transforme continuamente. La clave está en la transformación. No puedes traer al mundo a tu viejo yo y pretender ver al mundo enteramente nuevo.
El Mago nunca ve las cosas de la misma manera dos veces. Cuando el Mago contempla a un cielo estrellado puede ver mas allá de él, puede percibir con los ojos de la inocencia, su calidez, su pureza, su eternidad... Cuando podamos transformar el modo que tenemos de "ver" las cosas, entonces habremos recuperado la inocencia.
Cuando podamos vernos con los ojos de la inocencia, descubriremos realmente quienes somos. Somos esencia, somos Amor, somos creación divina y por lo tanto "perfectos".
La inocencia está más allá de nuestra mente y de nuestros pensamientos. La inocencia es poder descubrir las bellezas de la Creación, las que forman nuestra vida cotidiana, aunque nuestros ojos estén nublados por las lágrimas.
¿Cuántas veces podemos ver algo sin estar condicionados por lo que esperamos ver?.
"Si realmente pudieras ver ese árbol que está allá"...  le dijo Merlín a Arturo.
¿Porqué? Es solo un árbol! Exclamó Arturo.
"No". Dijo Merlín. "Es solo un árbol en tu mente. Para otra persona es una expresión de espíritu y belleza infinitos. En la mente de Dios es un hijo querido más dulce que cualquier cosa que puedas imaginar".
Mira con inocencia y serás dador de vida. Recobraremos nuestra inocencia cuando veamos el amor que palpita en cada brizna de creación.
Contémplate con los ojos llenos de amor y verás que eres una porción integra del alma de Dios.

Lección Nº 3

El Mago observa los ires y venires del mundo. Pero su alma habita en el mundo de la luz. El paisaje cambia, el observador permanece igual. El cuerpo es sólo el sitio a lo que los recuerdos llaman hogar.
A nuestro mago interior también podríamos llamarlo "testigo de luz". El no interviene en el mundo, él solo ve y comprende nuestras cosas. Nuestro mago no descansa, permanece despierto mientras soñamos o dormimos. No necesita ver a través de nuestros ojos.
En un sentido muy espiritual, nosotros podemos "ver" mientras dormimos, porque "ver" significa, estar despiertos a la Inteligencia Universal.
El conocimiento del mago es sabiduría pura, que no depende de lo que pasa en nuestra vida cotidiana. Sin importar lo que suceda allí afuera, nuestra sabiduría permanece despierta.
La luz es una metáfora que utilizamos para hablar de los estados elevados del ser.
"Toda consciencia es Luz" decía Merlín; "y toda luz es consciencia". Las fronteras que inventamos para dividir el cielo de la tierra, la mente y la materia, lo irreal de lo real, son fronteras creadas por nosotros mismos. Y si las hemos creado, también podemos hacerlas desaparecer con la misma facilidad.
Fuimos creados como videntes a fin de que el mundo existiera como algo para ver. Sin los ojos, el mundo sería invisible. Sin embargo nuestra sabiduría todo lo ve.
"Desearía hacer milagros" suplicó Arturo.
"Este mundo fue creado gracias a ti" replicó Merlín. "No te parece suficiente milagro?"
Para Merlín, nuestro mago, el mundo entero es una forma de hablar consigo mismo.
"Si alguna vez olvidas algo, el bosque te lo recordará" le dijo Merlín a Arturo.
"He olvidado muchas cosas y el bosque no me lo recordó" protestó Arturo.
"No es cierto" replicó Merlín. "de lo único que puedes olvidarte es de ti mismo".

Lección Nº 4

¿Quién soy yo? es la única pregunta que vale hacerse y la única que nunca se responde nuestro destino es representar una infinidad de papeles; pero esos papeles no somos nosotros mismos.
El espíritu no tiene un lugar, pero deja detrás de sí una huella que llamamos cuerpo.
Un Mago no es un suceso local, que sueña con un mundo más grande. Un Mago es un mundo que sueña con sucesos locales.
Cuenta la leyenda que Merlín desapareció de la vida de Arturo durante muchos años. Sin embargo un día apareció en Camelot y Arturo, hecho rey, quiso dar un banquete en su honor. Lean el siguiente diálogo...
"Tal vez podría asistir si eres la persona que creo que eres" -dijo Merlín-.
"Pero dime la verdad; ¿quién eres en realidad?".
Y dijo Merlín en voz alta a toda la corte del Rey Arturo: "le doy esta bolsa de polvo de oro al que pueda decirme quien es esta persona", e instantáneamente apareció en su mano una bolsa repleta de oro en polvo.
"Todos sabemos que es el Rey", replicó un joven de la Corte. Merlín sacudió la cabeza y expulsó al joven de la corte.
"¡Es Arturo, hasta un idiota sabe eso!", gritó una anciana sirvienta. Merlín le ordenó que abandonara el recinto.
Entonces todos comenzaron a ensayar respuestas y se escuchaba "el hijo de Uther Pendragon, el gobernante de Camelot, el soberano de Inglaterra!", pero Merlín no aceptó ninguna respuesta y uno a uno fueron abandonando la corte.
"Merlín, nos has puesto a todos en una situación embarazosa -dijo Arturo-, pero estoy seguro de saber quien soy, por lo tanto mi respuesta es esta: Soy tu amigo y discípulo".
Merlín lo escuchó atentamente, se dirigió a la ventana y lanzó el polvo de oro en el aire. "¿Por qué hiciste eso? Gritó Arturo lleno de confusión...
"Tuve que hacerlo, el viento me dijo quien eras", replicó Merlín.
"¿El viento? ¿Pero si no dijo nada?", replicó Arturo.
"Precisamente", contestó Merlín.
Maravilloso diálogo hemos leído. La pregunta es: ¿Quién puede decirnos quienes somos en realidad?
Los Magos, no tienen nombre ni pertenecen a ciclo alguno. "Quien quiera que me llame por mi nombre es un extraño. El hecho de que reconozcas mi rostro no significa que me conozcas", dijo Merlín.
Cómo dijimos en las lecciones anteriores, vivimos llenos de limitaciones; a cada cosa le ponemos un rótulo y una definición. En nuestra vida como seres mortales lo primero que nos limita son los nombres. Nuestro nombre es una especie de rótulo que dice que nos llamamos "así", que nacemos en determinado lugar, en determinada hora, que pertenecemos a una determinada familia. Con el correr de los años el nombre define otras cosas. Por ejemplo, que vayamos a una determinada escuela y que sigamos determinada profesión.
Cuando llegamos a los treinta, nuestra identidad está encerrada en un cajón lleno de palabras, de rótulos, que pretenden definirnos como personas. Por ejemplo: "Dr. Pérez, Licenciado en Medicina; católico, educado en la Universidad de..., casado, buen padre de familia", "María, esposa de..., ama de casa, mamá de...".
¿Alguien puede saber quien es realmente atrás de cada uno de estos disfraces? Disfraces que iremos adoptando de acuerdo a la circunstancia que nos toque vivir.
El Dr. Pérez, será doctor en su trabajo, papá, esposo y amante en su hogar... Más allá de todos estos rótulos que tenemos a lo largo de nuestra vida ¿quiénes somos en realidad cuando estamos a solas con nosotros mismos? Cada rótulo existente en nuestra vida, atrapa a nuestro espíritu incondicionado, rodeándolo de limitaciones y de condiciones. Estas limitaciones se refieren a nuestro cuerpo en realidad, que pareciera en cierto modo que nos definen como persona y nada está más lejos de ser real. Todos y absolutamente todos somos mucho más que un cuerpo y que cada definición y rótulo que pretenda decir quienes somos. Nuestro destino es representar una infinidad de papeles en la vida, pero esos papeles nos somos nosotros mismos. Nuestro espíritu habita en un maravilloso templo que es nuestro cuerpo y que lo vamos limitando con cada rótulo.
El Mago es un mundo que sueña con sucesos locales. No hay fronteras que le limiten, no tiene límites, ni rótulos que lo determinen, simplemente "es". Es consciencia, es Luz.
Decía Merlín: "Este cuerpo es como un nido al cual llegan mis pensamientos... está bien decir que esta envoltura de carne y hueso soy yo, pero sólo si esa colina, si esa pradera y ese castillo también soy yo".
Merlín decía que en nuestro cuerpo llevamos colgados nuestras creencias, nuestros temores, sueños, prejuicios y todo esto se manifiesta en cada palabra, en cada gesto, en cada sonrisa y en cada mirada.
Pasamos por la vida representando papeles y cada papel que actuamos es una limitación. La mayor parte del tiempo nos experimentamos a través de una limitación. "Algo" o "alguien" o un determinado lugar nos dice en nuestra mente si esto que hacemos está bien o está mal y que aquí, en este lugar debemos comportarnos de esta manera.
Creemos que asumir un gran número de papeles en esta sociedad tan demandante y exigente en que vivimos significa ser "completos". Está bien visto y aceptado ser "buen padre de familia", "profesional" y encima "exitoso". Yo me pregunto: ¿Para quién somos completos?
Para el mago ser completo significa liberarse de todo papel. "Soy un espíritu libre reducido a la apariencia de este pequeño cuerpo" diría Merlín.
Podemos tapar el Sol con un dedo; pero acaso su Luz ¿no llena todo el cielo?
Dejar de representar papeles es de por sí difícil, pero hay un momento en la mañana, cuando despertamos, ese instante donde ningún pensamiento viene a nuestra mente... es un instante de consciencia pura, somos nosotros mismos. Esta experiencia de simplicidad se repite en pequeños momentos del día pero no nos damos cuenta. Nos identificamos con cada pensamiento. Sin embargo, en realidad "no somos lo que pensamos". Es difícil creer esto ¿no? Pero los pensamientos que pasan por la cabeza no son nuestros, le pertenecen al nombre que tenemos, al lugar donde estamos pensando y a la situación que en ese momento estamos viviendo. Por ejemplo: si tú, que está leyendo estas páginas eres hombre y estás preocupado por tu hijo, no eres tú el que tiene estos pensamientos; "es el padre"; es el papel que en ese momento estás adoptando para esa situación. Cada papel que adoptamos tiene su gran importancia pero llega el momento en que esos papeles terminan y entonces debemos confrontarnos con la eterna pregunta: ¿quiénes somos en realidad? Enigma que jamás descifraremos. Sin embargo creo que podemos trascender más allá de cada uno de nuestros papeles.
Cuando la belleza de una flor te maraville, obsérvala, regocíjate en ella, luego detiene la atención en quien la está observando. Eres tu quien la está observando. Tú eres el "observador" y te darás cuenta que no hay límites ni fronteras entre la flor y tú. Puedes proyectarte en esa maravillosa flor y formar parte de ella y ella permanecer en ti. No hay límites para nuestra sabiduría interior. Nosotros somos creación divina y la Creación también es parte de nuestro Ser. Si puedes encontrarte a ti mismo en la belleza de una flor, si puedes reconocerte en el sufrimiento ajeno, te habrás encontrado a ti mismo. Somos "Uno", con la Creación Divina, no lo olvides.
Busquemos durante el día ese estado de quietud, de silencio, de paz, que no tiene nombre ni rótulos y encontraremos a un Ser esperando por nosotros. Todos tenemos nuestra propia Cueva de Cristal, ese lugar que nos pertenece únicamente a nosotros, donde las palabras son tan dulces como el silencio, aquel lugar donde se encuentra el verdadero tesoro de la vida: nuestra Sabiduría Interior.
Discúlpame, antes de que cierres esta página quisiera preguntarte algo... ¿quién eres tú?

Lección Nº 5

"Los magos no creen en la muerte. A la luz de la consciencia, todo vive. No hay principio ni fin. Para el Mago, estos no son más que fabricaciones de la mente. Para estar totalmente vivos, es preciso estar muerto para el pasado".
En todas las historias de Merlín, se decía que el mago vivía hacia atrás en el tiempo. Los aldeanos murmuraban que se había visto a Merlín en los cementerios, entregando regalos de bautismo a las lápidas.
"Puedes explicarme porqué vives hacia atrás en el tiempo?", preguntó Arturo.
"Porque todos los magos lo hacen. Porque lo preferimos. Tiene muchas ventajas. Ahora te lo demostraré", dijo Merlín.
Entonces Merlín le dio una pala a Arturo y le pidió que comenzara a excavar una zanja. Arturo comenzó con su tarea y cuando ya se sentía exhausto de cavar la zanja le preguntó "¿Con esto es suficiente?", y Merlín le respondió
"Si, es suficiente. Ahora llénala de nuevo". Arturo enojado comenzó a llenar la zanja. Cuando terminó con su tarea Merlín le preguntó, "Qué piensas del trabajo que acabas de hacer?"
"Que no tenía objeto", se desahogó Arturo.
"Exactamente, y lo mismo sucede con la mayoría de los esfuerzos del ser humano. Pero la inutilidad solo se descubre cuando ya es demasiado tarde, una vez realizado el trabajo. Si vivieras hacia atrás en el tiempo, habrías reconocido que hacer esa zanja no tenía objeto, y no te habrías molestado en comenzar a cavar".
Podría decirse que todo profeta vive hacia atrás en el tiempo, puesto que aparentemente experimenta lo que aún no ha sucedido. Se diría que el día del nacimiento de un mago es el día en que desaparece del mundo, suponiendo que en realidad muera. Según Merlín, el tiempo es la eternidad cuantificada. Todos estamos rodeados por lo eterno. Para el mago la muerte es solo una creencia, si pensamos en nuestro cuerpo como aquel que nos marca nuestro principio al nacer y el fin cuando morimos. Para Merlín todo es energía pura, y la energía no tiene principio ni final. Nuestra sabiduría interior es eterna.
"Yo soy esa chispa de consciencia. Soy inmortal e inmune al tiempo. No te limites a especular sobre mí, a juzgar si debes aceptarme o rechazarme. Sumérgete hasta el fondo y desecha todas tus dudas. Cuando finalmente nos encontremos, sabrás quién soy. Y entonces mi inmortalidad no será una simple noción, será una realidad viva en ti".

Lección Nº 6

"La sabiduría espiritual es un campo omnipresente. Sus conocimientos son eternos u fluyen para siempre.  En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento. Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de la Energía Universal. Cuando dejamos de lado nuestro ego tenemos acceso a la totalidad de la memoria".
"Tuve un mal sueño", murmuró Arturo. "Soñé, que era la última persona que quedaba sobre la tierra y caminaba por bosques desolados".
"¿Sueño?, dijo Merlín. "Eso no fue un sueño. ERES la última persona sobre la Tierra".
"Tú no puedes decir eso. No estamos juntos, tú y yo aquí?" preguntó Arturo.
"Bueno desde el punto de vista de la imagen que tienes de ti mismo a la cual las personas del futuro llaman "Ego", tú eres el único. Cuando dices "yo", te refieres a un conjunto de experiencias, con toda su historia personal y privada que nadie más puede compartir. Nada parece más personal que la memoria. Tú y yo hemos andado por caminos diferentes, aunque hayamos estado juntos. No es posible compartir "verdaderamente" con otra persona una sola lágrima o una sonrisa. El "Ego" es lo que te hace sentir solo encerrándote en un mundo en el cual nadie más puede entrar. No obstante se puede dejar de lado. Comprende que no hay nada tuyo que no sea parte de los demás, salvo en la manera como lo ve tu ego. Tu tarea consiste en ir más allá del ego y sumergirte dentro del océano de la consciencia universal".
De hecho todos damos por sentado que no podemos compartir plenamente las experiencias, los temores, deseos y sueños de nadie, y nadie puede entrar en los nuestros. Las cosas más íntimas de nosotros mismos desde que nacemos, nuestros recuerdos y experiencias nos producen soledad y aislamiento. El Ego es esa parte del yo que sentimos muy personal e imposible de compartir con otra persona.
Merlín le dijo una vez a Arturo" Trata de olvidarme, si puedes". Arturo lo miró perplejo y le contestó " No podría olvidarte jamas y no deseo hacerlo. ¿Tú deseas olvidarme?".
"Definitivamente, replicó Merlín. Verás, deseo que seamos amigos, y si te recuerdo, ¿qué tendré?. No al verdadero tú, sino una imagen muerta. Eso es lo que es un recuerdo, una cosa viva convertida en imagen muerta. Pero mientras pueda olvidarte día a día, entonces despertaré para verte renovado al día siguiente. Veré al verdadero tú, despojado de imágenes gastadas". Para Merlín, todos comparten la misma consciencia universal. La sabiduría fluye eternamente y abarca todos los pensamientos, todas las emociones. En la medida que somos una sola persona, seremos como una gota en el océano, en la medida que seamos parte de la consciencia universal, seremos todo el océano.
Puedes ser tú mismo y ser Todo al mismo tiempo. Aunque pueda parecerte un misterio. Así es.

Lección Nº 7

"Cuando se limpian las puertas de la percepción, comenzamos a ver el mundo invisible, el mundo del mago. Hay un manantial de vida dentro de cada uno de nosotros, a donde podemos ir en busca de limpieza y transformación. La purificación consiste en liberarse de las toxinas de la vida, los pensamientos tóxicos, las relaciones tóxicas. Todos los cuerpos vivos, físicos y sutiles, son manojos de energía que se pueden percibir directamente".
En una tarde de estío, Merlín y Arturo descansaban en una quebrada. Merlín le leyó un bello poema a Arturo.
"¿Qué tal si durmieras
y que tal si,
estando dormido, soñaras?
¿Y qué tal si,
en tus sueños
volaras al cielo
y de allí trajeras
una rara y bella flor?
¿Y qué tal si,
al despertar,
tuvieras esa flor en tu mano?
¿Qué pasaría?
Mientras estamos despiertos, mantenemos la atención en los objetos y los sonidos del mundo material, de modo que es fácil suponer que lo único que poseemos es nuestro cuerpo físico. Todos los días experimentamos sentimientos, si los reunimos todos tendremos nuestro cuerpo emocional que es una historia viva de todo aquello que nos agrada y nos desagrada, nuestros temores, deseos y esperanzas. Si el cuerpo emocional pudiese entrar en un recinto, nuestros amigos nos reconocerían inmediatamente, ya que este aporta gran parte de nuestra identidad.
Está el cuerpo de conocimiento que ha venido creciendo desde nuestro nacimiento, al cual llamamos, cuerpo mental.
Pero más sutiles son todavía las razones que tenemos para vivir, las creencias profundas sobre la existencia y la naturaleza de la vida. Todas ellas conforman nuestro cuerpo causal, esa parte de nosotros que nos permite comprender la existencia. En él residen la memoria y el deseo. Todos estos cuerpos son únicos en cada persona. Por lo tanto, nuestra identidad emana a partir de la consciencia de esos cuerpos.
Arturo y Merlín regresaban de un largo viaje por el bosque. Arturo se acostó debajo de un árbol para descansar un rato. Merlín lo despertó y le dijo:
"Necesitas tu fuerza para seguir camino a casa. Si duermes quedarás agotado".
"¿Agotado?. Por eso mismo trato de dormir un poco", respondió Arturo.
"Sin embargo durante el sueño realizas todo tipo de actividades. Tu cuerpo físico descansa y repara sus fuerzas. En los sueños, tu cuerpo emocional realiza sus deseos, temores, esperanzas y fantasías. Tu cuerpo causal regresa al mundo de la Luz, considerado por algunos como el cielo. Pero para otras personas, es la solución repentina a un problema o a una idea que sale de la nada cuando despiertan. Todas estas son formas de calibrar la compleja coordinación entre todos tus cuerpos. El acto más creador que podrás emprender jamás será el de crearte a ti mismo. Eso ocurre en planos visibles e invisibles".
Según los magos, la razón por la cual todos dormimos en la noche es para poder ordenar todos esos cuerpos después del esfuerzo que nos representa estar despiertos, pero la actividad más sutil de todas se realiza en el silencio puro.
La próxima vez que tu notes un momento de silencio, no lo consideres como un momento de distracción. Tu conciencia se habrá deslizado por entre las grietas de los cuerpos físico, emocional, mental y causal. En el silencio profundo, regresamos a la causa última, al Ser puro. Allí nos encontramos frente a frente con la Creación, la fuente de todo lo que ha sido, Es o será, que es simplemente, nuestro propio Yo.

Lección Nº 8

"El poder es una espada de doble filo. El poder del Ego busca controlar y dominar. El poder del Mago es el poder del Amor. El asiento del poder está en el Yo interior. El Ego nos persigue como una sombra oscura. Su poder intoxica y crea adicción, y al final nos destruye. El choque eterno del poder termina en la Unidad".
La tristeza se apoderó de Arturo al acercarse el momento de abandonar a Merlín. Tenía quince años y rara vez había estado con otras personas.
"Deseo preguntarte algo pero no sé como o si debiera hacerlo", dijo Arturo.
"Hazlo, ¿Tal vez deseas saber cómo es estar enamorado?" le respondió Merlín.
Merlín lo llevo a un claro del bosque y encendió una vela, que sostuvo entre sus manos frente al sol, entonces le preguntó al muchacho si podía ver la llama y Arturo le contestó que no. Luego volcó dos gotas de genciana silvestre sobre sus dedos y le pidió a Arturo que la probara y Arturo le respondió que era muy amargo. Luego lo llevo a un lago y le ordenó que se lavara las manos y le dijo, "ahora prueba el agua, ¿hay algún rastro de sabor amargo?, y Arturo le contestó que no.
"¿Pero que tiene que ver esto con el amor?"
Merlín no le respondió y le dijo "siéntate y quédate quieto". Entonces mientras Arturo estaba sentado frente al lago, observó como un pequeño ratón era apresado por un águila.
Entonces el joven preguntó: "¿pero que tiene que ver con el amor todo lo que me has mostrado?"
Y Merlín le respondió: "Al igual que la llama que se torna invisible ante el sol, tu ego se disolverá en medio de la fuerza abrumadora del amor. Como el sabor amargo que desaparece una vez diluido en el lago, la amargura de tu vida será tan dulce como las aguas más frescas cuando se mezclen con el amor. Y al igual que la presa devorada por el águila tu importancia parecerá un punto minúsculo en el ojo del amor que te devora".
El poder del amor es el poder de la pureza. Mientras temas no podrás amar de verdad. Mientras sientas ira no podrás amar verdaderamente. Mientras sientas el egoísmo del ego, no podrás sentir verdadero amor.
Por impuro que seas el amor te buscará y trabajará en ti hasta que puedas amar. El amor es el aire que respiramos. Es la culminación del poder porque sin necesidad de fuerza, el amor lo trae todo hacia sí. El verdadero poder es interior.
A fin de recibir amor primero hay que darlo. Para asegurarnos que otra persona nos ame incondicionalmente, primero debemos eliminar todas las condiciones. Para aprender a amar a otro, primero debemos amarnos a nosotros mismos.
No existe una forma correcta o incorrecta de aproximarnos al amor. La vía puede parecer muy carente de amor, pero es sólo el ojo de quien percibe, no el mundo allá afuera el que priva a una persona de amor.
La mayoría de nosotros pensamos que el amor es una atracción hacia otra persona. Una fuerza que nos hace sentir importantes para otro. Sin embargo Merlín diría: "lo que ustedes llaman amor, va y viene, pasa de un objeto de deseo a otro. Se convierte en odio si el deseo no se cumple. El verdadero amor no puede cambiar, no tiene nada que ver con un objeto y no puede transformarse en otra emoción, puesto que no es una emoción y la respuesta está en aceptarnos a nosotros mismos. El amor se percibe primero adentro. El ser amado más deseado es una extensión de ti mismo. El amor que piensas obtener de otra persona saca a flote una limitación de tu propia conciencia. Para un Mago todas las formas de amor provienen del yo".
"Eso suena en extremo egoísta", objetó Arturo.
"Confundes el Yo con el Ego, cuando en realidad el Yo es espíritu. El egoísmo viene del ego, el cual desea poseer, controlar y dominar. Cuando el Ego dice te amo porque eres mío, es un planteo de dominio y de posesión, no de amor. Quienes han aprendido a amar realmente se han deshecho del egoísmo".
Y Arturo le preguntó: "¿Cómo es esa experiencia?"
"Un día, cuando hayas superado tu ansiedad verás una pequeña luz en tu corazón. Al principio será una chispa, después la llama de una vela y finalmente una hoguera gigantesca. Entonces despertarás y la llama devorará al sol, a la luna y a las estrellas. En ese momento no habrá otra cosa que amor en el cosmos, aunque todo estará aún dentro de tu propio corazón".

Lección Nº 9

"El mago vive en estado de conocimiento. Este conocimiento dirige su propia satisfacción. La consciencia se organiza alrededor de nuestras intenciones. Las intenciones comprimidas en palabras encierran un poder mágico. El mago no trata de resolver los misterios de la vida, está aquí para vivirla".
La gente estaba muy preocupada en saber si era cierto que Arturo había conocido a Merlín. Para probar su existencia le pedían a Arturo que hablara de los hechizos, encantamientos y conjuros que Merlín utilizaba para adquirir poder. Pero la respuesta de Arturo era siempre la misma: "Merlín, me hablaba de las palabras. Me decía que las palabras tienen poder, que cubren los secretos de la misma manera que las trampas cubren los pasadizos subterráneos"
Lo que Merlín pretendía enseñarle a Arturo es que el poder de las palabras no radica en su significado superficial, sino en sus cualidades ocultas. Cada palabra encierra a la vez conocimiento y una intención determinada. Estas dos cualidades son de por sí, mágicas.
Ya mencionamos anteriormente que estamos acostumbrados a identificarnos con nombres y rótulos, y estos naturalmente son palabras. Palabras que cada vez nos van restringiendo más y más. Si trasladamos eso a la vida cotidiana, recordaremos que al comienzo de nuestra vida, nuestros padres se encargaron de educarnos acerca de las cosas del mundo, haciéndolo mediante palabras. No olvidemos que cada palabra tiene un significado psicológico, y a través de las palabras podemos hacer sentir bien o mal a alguien.
Y una de las palabras que tienen un fuerte impacto son el "SI" y el "NO". Estas palabras pueden levantar fronteras o eliminarlas en un minuto. Que importante es poder darse cuenta que todo aquello que creemos que podemos hacer, lleva encerrado un "SI" pronunciado por uno de nuestros padres o una maestra en algún momento de nuestra vida. Y todo aquello que creemos que no podemos hacer, lleva escondido un "NO", provenientes de la misma fuente.
Alguna vez te has puesto a pensar de dónde provienen esas ideas de limitación que te impiden llevar acabo algo que realmente te gustaría materializar en tu vida?.
Cuántas veces les decimos a nuestros hijos "todavía no estás capacitado para hacer tal o cual cosa? Y así sucesivamente, vamos creando limitaciones y rótulos que seguirán con nosotros en la medida que nos demos cuenta que aunque las palabras nos dicen quiénes somos, de todas maneras somos mucho más de lo que ellas puedan expresar. Y esto hay que tenerlo muy claro, nadie a través de una palabra puede determinar quiénes somos, o cómo somos. El poder sobre lo que pensamos de nosotros mismos, sobre lo que estamos capacitados para hacer o no, es exclusivamente nuestro. Ninguna persona, ni cosa, ni lugar tiene poder sobre nosotros.
Independientemente del poder de las palabras, las personas pueden cambiar. El poder de las palabras puede crear algo nuevo, no sólo un límite.
El mago utiliza las palabras para decir "SI" a las cosas que nos han enseñado a decir "NO".
De ahí el poderoso significado de decir "YO SOY", con esto estamos decretando una serie de cosas que se hacen realidad en nuestra vida. Siempre que una palabra está respaldada por una intención, el Universo Creador está notificado de que tenemos un determinado deseo que queremos que se cumpla. No necesitamos más que eso para que nuestro deseo se haga realidad, porque la capacidad que tiene el Universo de ejecutar nuestros deseos es infinita. Todos los mensajes son escuchados y obedecidos. El problema es que a veces nuestros mensajes no están muy claros y parecen enredarse y aunque en el universo jamás se hace caso omiso de nuestras intenciones, puede haber obstáculos que impidan que éstos se cumplan considerando la cantidad de conflictos que se encierran en ella, todos los conflictos presentes en el corazón humano.
"Ustedes los mortales, suponen que tienen que trabajar duro para concretar sus sueños, cuando la verdad es que todo el trabajo que se toman, les impide realizar sus sueños" decía Merlín.
Las intenciones son simples deseos, y los deseos van ligados a las necesidades que tenemos. Los conflictos a los que nos referíamos, desaparecerán en el momento en que decidamos generar un cambio en nosotros. El primer paso es el "RECONOCIMIENTO". Reconocer, en primera medida que más allá de la situación que estamos viviendo, hay cosas maravillosas que nos han sucedido en la vida. Nosotros somos artífices de nuestras propias experiencias, que vamos creando a través de todo lo que pensamos. No existe un solo pensamiento que no produzca un resultado. El problema es que la mayoría de las veces dejamos pasar por alto los pequeños resultados que no se acomodan a nuestras metas inmediatas o no coinciden con aquello que según nuestro ego "Debería" suceder. En cambio el mago vive en el mundo "de lo que ES", el propio Universo Divino.
El segundo paso es hacer realidad nuestras intenciones. Para eso debemos confiar en el poder infinito del universo. Dejemos libre nuestra intención en el campo de lo eterno, confiemos en que el universo hará el trabajo por nosotros. Es así como se concreta lo que en metafísica llamamos "el Plan Divino". No hace falta repetirle a Dios nuestras intenciones una y otra vez, "por las dudas". Siempre nos escucha, pero jamás dudes de esto, porque con tu pensamiento echarás por tierra tus más anhelados deseos. Y esto dará lugar al tercer paso que es adquirir la tranquilidad y la seguridad de que nuestros deseos se cumplirán porque nuestro pensamiento individual formó una unidad en espíritu con el Universo creador. Son dos en UNO.
"Recuerda siempre, que Dios no juzga, sólo la mente lo hace". Cada vez que desees algo, eleva tus peticiones al Universo Creador, que el te escuchará, pero antes cerciórate de que realmente quieres aquello para tu vida. Porque todo lo que pidas, se te concederá.

Lección Nº 10

"Todos tenemos un Yo sombra, que es parte de nuestra realidad total. El Yo sombra no está aquí para lastimarnos, sino para señalar nuestro vacío. Cuando acogemos a la sombra, esta sana. Cuando sana, se convierte en amor. Cuando aprendamos a vivir con nuestras cualidades opuestas, viviremos nuestro Yo total, al igual que el Mago."
"Parece que nunca te sintieras solo", le dijo Arturo a Merlín.
"Es imposible sentirse solo. Ustedes los mortales no pueden sentirse solos porque tienen un gran número de personalidades en lucha dentro de ustedes mismos. A los magos les es imposible sentirse solos, porque no tienen personalidad alguna dentro de ellos", replicó Merlín.
"No comprendo, quién más dentro de mí, salvo yo mismo?", preguntó asombrado Arturo.
"Primero debes preguntar qué es esa cosa a la que llamas tú mismo. A pesar de la sensación de ser una sola persona, en realidad eres una combinación de muchas personas y tus múltiples personalidades muchas veces no se llevan bien, todo lo contrario. Cada una de ellas lucha por ocupar tu cuerpo, "contestó Merlín.
Cuando escudriñamos nuestro interior nos damos cuenta que existen muchas personalidades que compiten por saber cual es la que predominará sobre la otra. Cuantas veces pasamos por situaciones donde no sabemos que nos pasa realmente en nuestro interior. Sentimos que emergen puntos de vista diferentes, y nos sentimos confundidos. Esos puntos de vista a veces son tan dispares el uno del otro que provocan conflictos internos.
Después están los papeles con los cuales nos identificamos en nuestra vida: padre o madre, hijo, hermana, hermano, hombre o mujer, sin dejar de mencionar los papeles que representamos en nuestro ámbito laboral: médico, abogado, sacerdote, etc.
Cuando nacimos esas personalidades no estaban en pugna porque éramos bebés, y los bebés no tienen conflictos con sus deseos. Para ellos no existe el concepto del Bien y el Mal hasta el momento en que crece lo suficiente para aprender esos conceptos.
Merlín dice que nos convertiremos en Mago cuando comencemos a pensar nuevamente como lo hacen los bebés. ¿Cómo piensa un bebé?, sencillamente "sintiendo". Cuando se le presentan sensaciones, pueden sentir si le traen placer o dolor, y responden a ello. El bebé no siente la inhibición de desear el placer y evitar el dolor.
Poco a poco el bebé comienza a crecer y se empiezan a escuchar las vocesitas interiores, primero la vos de la madre que dice "si" o "no"," eres un niño muy bueno", "eres un niño malcriado". Todo esto va formando lo que se llama "mensajes parentales", que van formando paulatinamente la personalidad del niño. Cuando lo que dice mamá o papá concuerda con lo que el bebé desea, no hay problemas. Los problemas surgen cuando no coordinan las necesidades del bebé y lo que sus padres esperan de él. El conflicto es inevitable. Entonces empiezan a chocar los dos mundos, el interior, sus propios deseos, y el exterior, la realidad cotidiana, donde están las personas más importantes, nuestros referentes a nivel afectivo, que son nuestros padres. Entonces el bebé aprende a dudar de lo que siente. Lo que antes era: "Esto es lo que deseo", ahora es... ¿Está bien que desee esto?.
Durante muchos años, esta pregunta se repite una y otra vez. ¿Cuántas veces nos preguntamos si está bien o está mal lo que tenemos pensado hacer?. Todo esto va generando sensaciones de duda, temor, culpabilidad, que muchas veces por no demostrarlo, las vamos guardando en nuestro interior, una sobre otra. Las sensaciones que guardamos siempre están ahí, permanecen vivas, por más hondo que pretendamos guardarlas. Y alguna vez saldrán a la luz. Todos los conflictos interiores que vamos guardando son los que Merlín llama el Yo-Sombra. Nuestra mente es como una cárcel donde guardamos todo, lo bueno y lo malo, pero a la vez somos prisioneros de todo lo que nos marca en la vida. Cuando somos adultos aprendemos, que a veces no es bueno dejarse llevar por lo primero que sentimos, ya sea porque "no corresponde, por buena educación, por tacto, o por hacer lo que alguna vez nos enseñaron lo que debíamos hacer en determinadas circunstancias", entonces aprendemos a guardar las energías negativas. Somos como una bomba a punto de estallar en cualquier momento.
"Nada es fácil. Toma nota que eres carcelero y prisionero a la vez. Si eres ambos lados de la moneda, entonces ninguno de los dos extremos puedes ser tú mismo, ya que se anulan entre sí. Reconoce esto, y serás libre", le dijo Merlín a Arturo.
Es necesario ponerle fin a las guerras internas y buscar la paz interior. Pero no es posible comenzar a resolver nuestros conflictos internos si no sabemos de qué están hechas nuestras personalidades interiores. Todas las personalidades están hechas de lo mismo, alguna vieja energía adherida a un recuerdo. Por ejemplo ¿Quién no recuerda haber sido castigado de niño por alguna cosa que en realidad no hizo?. La energía del resentimiento queda adherida al recuerdo, y comenzamos a formar un fragmento de la personalidad con nombre propio" un niño resentido" que vivirá con esa energía hasta el momento que esa energía sea liberada. También tenemos recuerdos asociados a gratos momentos que hemos vivido, sin embargo tendemos a revivir más las cosas que nos dañaron que las cosas buenas. Nada más dañino para nosotros mismos que traer al presente lo que nos hizo sentir mal en el pasado. Sin embargo es tan bueno traer a la mente los gratos momentos, cuando estamos pasando momentos difíciles... Esto tiene que ver con la capacidad de sentir "Gratitud" por la vida en sí misma, más allá de que en este momento tengamos mucho por resolver todavía. Gratitud por lo que tenemos y aún por lo que no tenemos, con la total certeza de que "eso" que tanto anhelamos para nuestra vida, ya está preparado para nosotros, y listo a venir para hacerse realidad.
El conflicto resultante es el que hace que la vida sea tan ambigua, tan llena de luz y de sombra a la vez.
La mejor manera de liberar las energías negativas, es reconocer que está allí. No las niegues por más dolorosas que sean. Cuanto más las niegues más las enterrarás, pero cuidado, que seguirán estando allí hasta el momento en que te hables a ti mismo y te digas "es así como me siento". No importa demasiado si no puedes decirle a otra persona lo que te sucede en tu interior, es mucho más valedero y más difícil mirarse al espejo y "ver" lo que nos está pasando. No te olvides que tú puedes ser tu peor enemigo negando lo que te pasa. Cuando reconozcas lo que te sucede, habrás ganado la mitad de la batalla, lo demás, la solución al problema viene solo, porque en un espacio de rendición, el corazón queda sin tapujos y se abre al amor. Cada problema tiene su razón de ser, y a la vez guarda en sí mismo la solución, sino no sería un problema.
Reconocer que algo nos sucede, es una forma de aceptarse tal cual cómo uno es, y aceptarse es una de las tareas más difíciles que nos toca en esta vida pero a la vez más reconfortante, porque uno comienza a ser libre. Y ser libre es saber perdonar, no solo a los otros sino a nosotros mismos, por las veces que nos equivocamos, por sentir alguna vez vergüenza, por haber obrado mal, por haber herido a alguien, por haber dicho que sí, y por no haber dicho un "no" a tiempo, por tantas otras cosas más. que no importan, porque ya pasaron y no se puede volver atrás, lo que sí importa es lo que vamos a hacer "AHORA", porque el pasado ya no tiene poder, el poder está en el momento presente. Reconocer que nos equivocamos es un acto de valentía y amor a uno mismo. Si no nos perdonamos a nosotros mismos, quién nos perdonará?. Después de todo estamos AQUÍ, para aprender de cada una de las experiencias que se nos presenta en la vida, cuando nos dejemos de equivocar. ya no estaremos aquí. Libera tus sombras y encontraras a un sol maravilloso que lleva tu nombre.
Antes de despedirme me gustaría hacerte una pregunta ¿Cuántas veces te miraste al espejo y te dijiste lo mucho que te amas?