¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?

 
 
 
 
 
 
 
 

PIDE Y SE TE DARA
Esther y Jerry Hicks
Segunda Parte

Proceso 13

¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando desees ser consciente de cómo te sientes con res-pecto a algo en estos momentos.
• Cuando te enfrentes a una decisión y desees tomar el mejor camino.
• Cuando desees determinar tu actual Punto Fijo Emocional.
• Cuando desees ser consciente de tu Guía Emocional.

Tu actual Punto Fijo Emocional El proceso denominado «¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actual-mente entre:

(4) Expectativas Positivas/Creencia
y
(17) Ira

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Cada cuestión constituye en rigor dos cuestiones: lo que de-seas, y la ausencia de lo que deseas. Si no comprendes que se trata de dos frecuencias vibratorias muy distintas, puedes creer que te concentras en algo que deseas cuando lo cierto es que lo haces en lo opuesto.

Algunas personas creen que se concentran en la cuestión de un cuerpo sano, cuando en realidad lo hacen en tener un cuerpo enfermo. Algunos creen que se concentran en mejorar su situación económica, cuando en realidad se concentran en el hecho de que no tienen suficiente dinero.

Debido a que el tema es el dinero o la salud, las personas creen que cada vez que se concentran en ese tema, piensan sólo en lo que desean. En muchos casos no es así. Con frecuencia las personas dicen: «Llevo deseando esto desde hace mucho tiempo. ¿Por qué no lo he conseguido todavía?» Porque no sabían que cada cuestión constituye en rigor dos cuestiones: lo que uno desea y la ausencia de su deseo... Por ejemplo, las personas creen que porque hablan de dinero, hablan de lo que desean, pero en realidad se concentran en lo opuesto a lo que desean. Sólo si eres sensible a cómo te sien-tes, conocerás el contenido de tu vibración. No obstante, con la práctica podrás averiguar exactamente en qué te concentras.

El proceso denominado « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te ayudará a identificar conscientemente la frecuencia vibratoria de tu pensamiento actual. Para que este juego resulte eficaz, es aconsejable que lo practiques solo, porque nadie puede saber ni comprender qué pensamientos te complacen más. Con frecuencia, cuando interactúas con otros sueles sentirte confundido sobre si un determinado pensamiento te complace o si lo ofreces porque es lo que desea otra persona.

Cuando tú mismo identifiques cómo te sientes, deberás prescindir de las ideas, los deseos, las opiniones y las creencias de los demás.

¿Cuándo debes practicar este juego? Existen unas posibilidades ilimitadas de pensamientos en los que centrarte con respecto a infinidad de cuestiones, pero tu experiencia vital y el contraste que vives te ayudarán a identificar aquellas sobre las que deseas centrarte.
Este juego es especialmente útil cuando ocurre algo en tu experiencia que te causa una considerable cantidad de emociones negativas.
Si comprendes que esas emociones negativas son indicadores de resistencia y si asimismo comprendes que esta resistencia es lo único que te impide alcanzar lo que deseas, quizá decidas liberarte de una parte de la resistencia que has generado con respecto a la cuestión que acabas de activar.

Un ejemplo del juego
« ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?»

Para que este proceso resulte eficaz conviene que dediques unos minutos a escribir tus pensamientos en un papel. Al cabo de un tiempo, cuando hayas practicado este juego las veces suficientes, conseguirás tu propósito dejando simplemente que los pensamientos acudan a tu mente, aunque el hecho de escribirlos en un papel propicia una concentración más intensa, lo cual te permite sentir con más facilidad el rumbo que toma el pensamiento que has elegido.

Para empezar, escribe un breve comentario sobre cómo te sientes en estos momentos con respecto a determinada cuestión. Puedes describir lo que ha sucedido, pero lo más importante es que describas cómo te sientes.

Luego escribe otro comentario que amplíe cómo te sientes. Esto te ayudará a reconocer con más facilidad cualquier mejora que experimentes al practicar este proceso.

Por ejemplo, acabas de discutir con tu hija porque no hace el menor esfuerzo por echar una mano con los quehaceres domésticos. Ni siquiera se ocupa de sus cosas personales y su habitación es una calamidad. Parece que tu hija no tiene en cuenta el esfuerzo que haces por mantener la casa ordenada. No sólo no te ayuda, sino que tienes la sensación de que le gusta complicarte la vida. De modo que escribes:

Ella (o el nombre de tu hija) trata deliberadamente de complicarme la vida.                                             
No se preocupa en absoluto de mí.
No hace la mitad de las tareas que le corresponden.

Cuando hayas escrito unos cuantos comentarios que indican cómo te sientes en estos momentos, escribe lo siguiente: Voy a centrarme en pensamientos sobre esta cuestión que hagan que me sienta mejor. A continuación, después de haber anotado cada pensamiento, analiza si éste hace que te sientas mejor, igual o peor que cuando comenzaste a practicar este juego. Escribe:
Mi hija no me escucha nunca. (Igual.)
Quiero que sea más responsable. (Igual.)
No tengo por qué recoger sus cosas. (Igual.)
Debí educarla mejor. (Peor.)
Me gustaría que su padre me apoyara más. (Peor.)
Para mí es importante tener la casa aseada. (Algo mejor.)
Sé que mi hija tiene muchas cosas en qué pensar. (Mejor.)
Recuerdo lo que significa ser adolescente. (Mejor.)
Recuerdo que mi hija era una niña encantadora. (Mejor.)
Ojalá siguiera siendo esa niña encantadora. (Peor.)
No sé cómo resolver esto. (Peor.)
En todo caso, no tengo que hallar una solución hoy. (Mejor.)
Mi hija tiene muchas cualidades que me encantan. (Mejor.)
Sé que hay cosas más importantes que tener la casa ordenada.
(Mejor.)
Debería ser lógico desear tener la casa ordenada. (Peor.)
Es normal que quiera que mi casa esté ordenada. (Mejor.)
Es normal que mi hija no se preocupe de esas cosas a su edad.
(Mejor.)

Ten en cuenta que no hay respuestas acertadas y equivocadas y que nadie puede saber qué pensamientos hacen que te sientas mejor o peor. La utilidad de este proceso reside en que serás consciente de si un pensamiento hace que te sientas bien o mal y aprenderás a elegir aquellos que te produzcan una sensación placentera.

Muchos nos preguntarían: «Pero ¿de qué me sirve sentirme mejor acerca de lo desordenada que es mi hija? Mis pensamientos no harán que su conducta cambie».

Queremos decirte que tus pensamientos pueden cambiar la conducta de todos y de todo lo que tenga relación contigo. Tus pensamientos coinciden exactamente con tu punto de atracción, y cuanto mejor te sientas, más conseguirás que mejore todo lo que te rodea. En el momento en que notes que te sientes mejor, las condiciones y las circunstancias cambiarán para corresponderse con esa sensación.
El juego de « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te ayudará a sentir el poder que tus pensamientos poseen para incidir en todo cuanto te rodea.

Abraham, contadme más cosas sobre el proceso « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?»

« ¿Lograré algún día dejar de desear que mejoren mis circunstancias?» No. Cuando elimines las limitaciones del tiempo y el dinero de la ecuación y confíes en que el Universo se confabulará para satisfacer todas las ideas que se te ocurran, darás rienda suelta a tus ideas. Pero en tanto sientas tus limitaciones, seguirás tratando de controlarlas una y otra vez.

Quizá digas: «Mis circunstancias actuales no me permiten el lujo de adquirir todo lo que deseo. Deseo reformar la cocina, pero he tomado la firme decisión de no endeudarme más y no quiero desdecirme. ¿Qué puedo hacer con esas ideas que me estallan en la cabeza?» Nosotros respondemos: ¿Es preciso que todas tus ideas se manifiesten ahora mismo? ¿No podrías empezar deleitándote con la idea?

Puedes decir: «Aunque no sea ahora mismo, dentro de poco haremos esto y lo demás». Así empezarás a disfrutar con la idea; pero cuando pones una fecha tope a tus deseos a menudo la escasez de tiempo o de dinero se contrapone a la Energía y acabas por sentirte fatal. Asimismo, hace que te lamentes que se te haya ocurrido esa idea. Pero en ese caso puedes decir: «Tengo toda la vida por delante para reformar la cocina, y de momento me con-formo con la expresión de esta idea y de todas las que se me ocurran en el futuro». Luego, si un día te mudas a una casa nueva, te quedarás impresionada al comprobar que cuenta con todas las cosas que se te habían ocurrido. Ya llegará el momento de que dispongas de más dinero; hay tiempo suficiente. Dicho de otro modo, el Universo hará que todo se alinee en respuesta a las ideas que estás generando y dejando que fluyan libremente.

No existe una fórmula acertada o equivocada en esto

Una buena forma de enfocar esta cuestión es la siguiente: Si el deseo te produce una sensación agradable, todo saldrá a pedir de boca. Si el deseo te produce una sensación desagradable, significa que tu deseo se ha adelantado a tu creencia, pero puedes decir: «No es preciso que lo hagamos en este preciso momento. Lo aparcaré a un lado, como una idea para el futuro. No voy a descartar- la porque sé que es una buena idea. No coincide con mis vibraciones actuales, pero algún día lo hará. De momento, me conformo con esto».

¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? Conseguir lo que deseas en este momento y endeudarte o decir «pensaré en ello con ilusión y trataré de conseguirlo más adelante».

Jerry y Esther se enfrentan continuamente a este problema porque Esther lo desea todo, y lo desea ahora mismo. En realidad no hay motivo para que no pueda conseguirlo ahora mismo, salvo que está casada con un hombre a quien le gusta saborear las cosas. Jerry no teme quedarse sin dinero, sino quedarse sin ideas.
Dicho de otro modo: no quiere consumir sus ideas demasiado rápidamente. Desea recrearse en ellas.
Esther prefiere prescindir de los prolegómenos e ir directamente al grano. Le gusta comerse enseguida la guinda de la tarta, mientras que a Jerry le gusta reservarla para el final. Esther teme que si reserva la guinda para el final, quizá no le apetezca comérsela. De modo que se la come en primer lugar.

Así, tanto Esther como Jerry encuentran la forma de salirse con la suya. No existe una fórmula acertada o equivocada. Nosotros le decimos a Jerry que nunca se quedará sin ideas, de modo que puede prescindir de los prolegómenos e ir directamente al grano. Pero él replica: «Es que me gusta tomármelo con calma; cuanto más me implico íntimamente en mis creaciones, más me satisfacen». Entonces le decimos: Haz lo que te apetezca. No hay una fórmula acertada ni otra equivocada. ¿Qué hace que te sientas \       mejor?

¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? ¿La perspectiva de endeudarte o esperar a más adelante? Esperar a más adelante.      
¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? ¿Decir que te resignas o que esto forma parte de tu experiencia futura? Decir que esto forma parte de mi experiencia futura. ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? Enfadarte contigo mismo porque no tienes una cocina tan moderna como querrías o reconocer que de momento es una cocina perfecta, que ya crecerá, del mismo modo que tú también crecerás? ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?

¿Qué hace que te sientas mejor, apreciar o criticar? ¿Qué hace que te sientas mejor, aplaudir lo que has hecho o lamentarte de no haber hecho más?

Piénsalo: ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?

Proceso 14

Ordenarlo todo para obtener mayor claridad

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando te sientas estresado porque no sabes organizarte.
• Cuando pierdas el tiempo buscando cosas.
• Cuando evites estar en tu casa porque te sientes más a gusto en otro lugar.
• Cuando creas que no dispones de tiempo suficiente para hacer todo lo que debes hacer.

Tú actual Punto Fijo Emocional

El proceso de «Ordenarlo todo para obtener mayor claridad» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(4) Expectativas Positivas /Creencia
e
(17) Ira

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas de la escala de la Guía Emocional)

Un ambiente desordenado puede generar un punto de atracción desordenado. El hecho de que estés rodeado de trabajos sin terminar, cartas sin responder, proyectos inacabados, facturas por pagar, tareas por hacer, montañas de papeles, revistas, catálogos y todo tipo de objetos puede incidir negativamente en tu experiencia vital.

Puesto que todo contiene su propia vibración y puesto que desarrollas una relación vibratoria con todo cuanto te rodea, tus objetos personales inciden deforma decisiva en cómo te sientes y en tu punto de atracción.

Existen dos grandes obstáculos que te impiden poner orden: En primer lugar, cuando por fin decides tirar algo, al poco tiempo te das cuenta de que lo necesitabas. De modo que ahora te resistes a tirar nada. Segundo, sabes que para organizarte como es debido necesitarás más tiempo del que puedes dedicar a ese proyecto, pues cada vez que tratas de hacerlo te sientes agobiado y lo dejas todo más desordenado que cuando empezaste.

El proceso de «Ordenarlo todo para obtener una mayor claridad» elimina esos obstáculos porque es un procedimiento que se realiza con rapidez y sin la posibilidad de desechar algo importante que quizá necesites más tarde.

Para practicar este ejercicio: Utiliza cajas de cartón resistentes provistas de tapas. Es preferible que sean del mismo tamaño y color. De esta forma podrás apilarlas y presentarán un aspecto ordenado. Te recomendamos que empieces con un mínimo de veinte cajas, pero puedes reunir más a medida que compruebes el poder resolutivo de este proceso. (Hazte también con fichas alfabetizadas y una grabadora portátil.)

En primer lugar, reúne las cajas y coloca cinco o seis en el centro de la habitación que desees ordenar. A continuación, asigna a cada caja un número, del 1 al 20, y así sucesivamente. Ahora echa una ojeada alrededor de la habitación, fíjate en un objeto y pregúntate: « ¿Este objeto es importante para mi experiencia inmediata?» Si la respuesta es afirmativa, déjalo donde está. Si la respuesta es negativa, deposítalo en una de las cajas. Luego fíjate en otro objeto y prosigue con este ejercicio hasta haberte fijado en todos los objetos que hay en la habitación.
La gran ventaja de este proceso es que no tienes que ordenarlo todo de golpe. Se trata de un ejercicio destinado simplemente a eliminar lo desechable de tu entorno.

Cada vez que deposites un objeto en una caja, indícalo en la grabadora. Por ejemplo, puedes decir: «Un paquete de cuerdas de guitarra sin estrenar, caja número uno» o «un viejo móvil, caja número uno». Si tienes cinco o seis cajas abiertas al mismo tiempo, te facilitará la tarea de clasificar diversos objetos. Dicho de otro modo, puedes colocar todas las revistas en la misma caja, las prendas de vestir en otra, objetos diversos en otra, pero no te pases.

Limítate a elegir un objeto, comprobar si es necesario para tu experiencia inmediata y, en caso contrario, deposítalo en una caja, registra en la grabadora qué tipo de objeto es y en qué caja lo has guardado. Más tarde puedes dedicar una hora a trasladar la información de la grabadora a tus fichas alfabéticas. Es decir, puedes escribir «abanico» debajo de la A, «balón» debajo de la B, «carpeta» debajo de la C, y así sucesivamente.

Puesto que no vas a ordenar toda la casa de una vez, este pro-ceso es muy rápido. A medida que pongas orden en tu espacio te sentirás mejor y no te asaltará el acostumbrado temor de no poder encontrar algo más tarde, porque habrás tomado nota de dónde depositas cada cosa.
Ahora, localiza una pared en tu casa o en tu garaje junto a la que puedas colocar las cajas, con la seguridad de que localizarás cualquier objeto importante. Si necesitas las «cuerdas de guitarra sin estrenar», podrás comprobar en tu archivo en qué caja las has guardado.
Al cabo de unas semanas, cuando te percates de que no has necesitado ningún objeto de la caja número 3, por ejemplo, puedes sacar esa caja de casa y almacenarla en otro sitio o quizá decidas tirar lo que contiene, y así la caja número 3 estará disponible para guardar en ella otros objetos. A medida que prosigas con este ejercicio, empezarás a relajarte al saber que controlas tu espacio.
A veces la gente nos asegura que el desorden no les molesta. Nosotros respondemos que en tal caso no necesitan practicar este ejercicio. No obstante, puesto que cada objeto contiene una vibración, prácticamente todo el mundo se siente más a gusto en un lugar ordenado.

Abraham, contadme más cosas sobre
«Ordenarlo todo para obtener mayor claridad»

Los seres físicos tenéis la costumbre de coleccionar cosas. La mayoría de vosotros coleccionáis esas cosas porque os sirven de referencia, las utilizáis para matar el tiempo. Dicho de otro modo, vivís en un mundo físico y la manifestación física es importante para vosotros, pero os dejáis enterrar por la montaña de detalles de vuestra manifestación.
La mayoría de vosotros dedicáis buena parte del tiempo a buscar cosas, no sólo porque tenéis demasiadas y os cuesta localizarlas, sino porque coleccionarlas se opone a la libertad inherente en todos vosotros. Hemos comentado la sensación de tristeza que produce un vacío. Las personas suelen tratar de llenar ese va-cío con cosas. Adquieren la enésima cosa y la llevan a casa, o se la comen. Dicho de otro modo, hay muchas formas creativas en las que podéis llenar ese vacío. Por consiguiente, nosotros os recomen-damos que desechéis de vuestra experiencia todo lo que no sea im-prescindible para vosotros en estos momentos.

Si fueras capaz de liberarte de esas cosas que no te pones, de esas cosas que no utilizas, si pudieras liberarte de ellas y hacer que tu experiencia adquiera una mayor claridad, las cosas que guardan una mayor armonía con quien eres en estos momentos fluirían más fácilmente hacia tu experiencia. Al igual que todos los seres físicos, tienes la capacidad de atraer, y cuando ese proceso se que-da atascado por el cúmulo de cosas inservibles, la nueva atracción se nace más lenta y terminas experimentando una sensación de frustración o agobio.

Imagina que vives en un espacio ordenado

Jerry y Esther nos comentaron recientemente que a medida que la Energía se desplaza con más rapidez, sus ideas se materializan también más rápidamente, lo que significa que están sepultados bajo una montaña de cosas. Dicho de otro modo, las cosas fluyen hacia ellos a gran velocidad. Todo tipo de cosas, que tienen que ordenar, archivar, clasificar o desechar. ¡Algo tienen que hacer con ellas!

Nunca ha sido tan importante para ti tener una imagen clara de tu espacio vital. Por consiguiente, imagina que vives en un entorno dotado de gran claridad —un espacio perfectamente ordenado— e imagina que sabes dónde se encuentra cada cosa. Imagina que todo está organizado de forma que te sientas cómodo. Es decir, imagínatelo. Éste es el punto de partida: La sensación de alivio.

De vez en cuando, Esther visualiza en su mente a su madre. Su madre trabajaba a tiempo completo cuando Esther era niña. Tenían una casa muy grande con jardín. Su madre solía encargarse de segar el inmenso césped, y en aquellos tiempos no existían es-tas segadoras en las que uno conduce montado en ellas o, en cualquier caso, ellos no la conocían. Esther recuerda a su madre cortando el césped. Luego, lo que Esther recuerda con más nitidez es que después de haber cortado el césped y haber conectado los as-persores para regarlo, se sentaba en el porche y contemplaba su obra. Esther se sentaba junto a ella, para saborear el olor de la hierba recién cortada y experimentar la profunda sensación de satisfacción que su madre le contagiaba.

El día que su madre cortaba el césped siempre era un día feliz para Esther, porque le complacía la satisfacción que experimentaba su madre cuando se sentaba en el porche y contempla-ba el jardín. Es una sensación que Jerry y Esther experimentan con frecuencia al terminar sus talleres. Se sienten bien. Tienen la sensación de haber realizado un buen trabajo. De que todo guarda la debida alineación.
De modo que lo primero que debes hacer es localizar ese lugar en el que te sientas a gusto. Si lo consigues, y la Energía fluye a través de ti, hará que la claridad, las ideas y la ayuda se alineen para favorecerte.

Al cabo de un par de horas habrás recogido en cajas todos los objetos desperdigados por una habitación y la habrás ordenado. Y como habrás tomado nota de dónde has colocado cada cosa, porque lo habrás registrado en tu grabadora, una tarde, cuado hagas algo que no requiere mucha atención, puedes escuchar lo que has grabado y, en un pequeño fichero, anotar que el abanico está en la caja número 1, de modo que si lo necesitas, puedes buscar la ficha y comprobar en qué caja lo has guardado.

El poder del proceso de «Ordenarlo todo para obtener mayor claridad» reside en que puedes llevarlo a cabo con rapidez. Y presentarás menos resistencia porque sabrás que cualquier cosa que necesites estará al alcance de tu mano. Dicho de otro modo, dis-pondrás de un fichero que te indicará el lugar donde has guardado cada cosa.

Hemos observado que la mayoría de las personas que practican este proceso rara vez vuelven a utilizar los objetos que guardan en las cajas. De modo que cuando compruebes que uno de los objetos que has guardado no lo has utilizado en un par de años, puedes regalárselo a alguien o deshacerte de él, pero entretanto tu vida estará más ordenada y ya no presentará esa resistencia.

Proceso 15

El proceso de la cartera

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando desees atraer más dinero hacia tu experiencia.
• Cuando desees mejorar tu actual estado de ánimo con respecto al dinero para permitir que fluya con más abundan-cia hacia tu vida.
• Cuando desees incentivar tu actual deseo.
• Cuando creas que sufres una escasez de dinero en tu vida.

Tu actual Punto Fijo Emocional «El proceso de la cartera» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre;
(6) Esperanza y
(16) Desánimo

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Posiblemente no existan en tu cultura vibraciones ejercidas con más insistencia que las relativas al tema del dinero, que muchos consideran el medio a través del cual fluye buena parte de su bienestar físico.
Con todo, muchas personas se centran sin querer en la falta de dinero más que en la presencia del dinero en su experiencia. De modo que aunque a menudo identifican las cosas que desean, permanecen ajenas a sus deseos porque están más acostumbradas a reparar en la falta de dinero que en la presencia del mismo. De nuevo, todo reside en el hecho de que cada cuestión contiene en realidad dos cuestiones: lo que se desea y la falta de lo que se desea.
Es natural que fluya sin mayores dificultades toda suerte de abundancia hacia tu experiencia, y «El proceso de la cartera» te ayudará a emitir una vibración que sea compatible con el hecho de recibir dinero en lugar de alejarlo de ti.

El proceso consiste en lo siguiente: En primer lugar, debes obtener un billete de 100 dólares (o el equivalente en euros o la moneda de tu país) y guardarlo en tu cartera o monedero. Consérvalo junto a ti en todo momento, y cada vez que cojas la cartera o el monedero, recuerda que contiene un billete de 100 dólares. Alé-grate de que esté ahí, y piensa con frecuencia en la sensación de seguridad añadida que te proporciona.
Ahora, a medida que avanzas a través de tu jornada, toma nota de las numerosas cosas que podrías adquirir con esos cien dólares. Cuando pases frente a un buen restaurante piensa que, si lo desearas, podrías entrar en él y disfrutar de una comida excelente. Cuando veas algo en el escaparate de una tienda que te guste, piensa que, si lo desearas, podrías comprarlo porque llevas cien dólares en la cartera.

Por el hecho de llevar ese billete de 100 dólares en la cartera y no gastarlo de golpe, recibirás su vibración positiva cada vez que piensas en él. Dicho de otro modo, si recuerdas que tienes esos cien dólares y te los gastas en lo primero que te llame la atención, obtendrás tan sólo la ventaja de sentir tu bienestar económico una vez. Pero si gastas esos cien dólares mentalmente veinte o treinta veces en un día, obtendrás la ventaja de sentirla, vibración de haber gastado dos o tres mil dólares.

Cada vez que reconozcas que tienes el poder en tu cartera de adquirir uno u otro objeto, intensificas repetidamente tu sensación de bienestar económico, haciendo que tu punto de atracción se modifique.
Como verás, no es preciso que tengas mucho dinero para atraer dinero, pero es imprescindible que sientas que tienes dinero. Para expresarlo con más claridad, la sensación de la falta de dinero provoca una resistencia que no permite que el dinero fluya hacia ti.
Por consiguiente, al gastar ese dinero mentalmente una y otra vez practicas la vibración del Bienestar, la seguridad, la abundancia y la seguridad económica, y el Universo corresponde a la vibración que has alcanzado proporcionándote dinero.

Tan pronto como adquieras la maravillosa sensación de tener mucho dinero, comenzarán a ocurrir cosas mágicas. El dinero que ganas en la actualidad te cundirá más. Cantidades inesperadas de dinero, de diversa cuantía, empezarán a manifestarse en tu experiencia. Tu jefe se sentirá inspirado a ofrecerte un aumento de sueldo. Un producto que has comprado te ofrecerá un descuento. Personas que ni siquiera conoces te ofrecerán dinero. Comprobarás que las cosas que deseabas, cosas en las que estabas dispuesto a gastar el dinero que tenías, llegan a ti sin que tengas que desembolsar un céntimo. Te ofrecerán oportunidades increíbles de «ganar» mucho dinero...
Al cabo de un tiempo, tendrás la sensación de que se han abierto las compuertas de la abundancia y te preguntarás dónde se ocultaba.

Yo podría conseguir eso. Podría conseguir eso otro. Puedo adquirirlo...

Y puesto que tienes los medios de hacerlo, puesto que no finges algo que no es cierto, ya no existe ninguna duda ni incredulidad que enturbie las aguas de tu bienestar económico.

Se trata de un proceso sencillo pero potente, que modificará tu punto de atracción económico. A medida que mejore tu situación económica, tus ahorros de 100 dólares pueden aumentar hasta convertirse en 1.000,10.000, 100.000 dólares o más. Aunque el Universo puede proporcionarte una abundancia ilimitada, tienes que sentir una vibración positiva con respecto al dinero para permitir que éste fluya hacia tu experiencia.
Tienes que sentirte bien con la posibilidad de ser muy próspero para que la abundancia fluya hacia tu experiencia.

Abraham, contadme más cosas sobre
«El proceso de la cartera»

Recuerda que mantienes un precario equilibrio, de modo que no es preciso que elimines todos tus pensamientos sobre la falta de dinero porque no puedes impedir que te asalten por la influencia que tu entorno ejerce en ti. Lo único que debes hacer es prestar deliberadamente más atención a las Energías que se inclinan ha-cia el lado de la abundancia; prestar deliberadamente más atención y utilizar más conscientemente la Energía No Física con el fin de obtener la prosperidad que deseas. Así pues, mientras avanzas a través de tu jornada tomando nota de la cantidad de cosas en las que podrías gastar 100 dólares, utilizas deliberadamente la Energía No Física para potenciar tu sensación de prosperidad.

Alguien nos dijo en cierta ocasión: «Abraham, es obvio que hace tiempo que no sois seres físicos, porque 100 dólares no os llevarían muy lejos». Nosotros respondimos: -No lo has entendido. Gastas 100 dólares mil veces al día, y has gastado el equivalente a 100.000 dólares. Esto basta para infundirte una sensación de prosperidad. Tu punto de atracción reside en cómo te sientes.

Otra persona nos comentó: «Yo no he guardado un billete de 100 dólares en mi cartera, pero he metido en ella un pagaré».
Nosotros respondimos: En ese caso no debes creer en tu pagaré, porque no potenciará tu sensación de prosperidad. Ese pagaré sólo servirá para darte la sensación de que tienes otra deuda.

«El proceso de la cartera» es otro sistema eficaz que te ayudará a prestar una atención deliberada a lo que hace que te sientas bien.

 

Proceso 16

Pivotar

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando te des cuenta de que lo que acabas de decir es justa-mente lo contrario de lo que deseas atraer hacia tu experiencia.
• Cuando desees mejorar tu punto de atracción.
• Cuando te sientas bien pero comprendas que podrías sentirte mejor y estés dispuesto a dedicar unos minutos para conseguirlo.

Tú actual Punto Fijo Emocional El proceso de «Pivotar» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(8) Aburrimiento
e
(17) Ira

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Es posible que te centres en una vibración opuesta a lo que deseas y que no te des cuenta de ello. Es como los extremos opuestos de un palo. Cuando te encuentras un palo puedes recogerlo por cualquiera de los dos extremos. El proceso de «Pivotar» te ayuda-rá a ser más consciente de qué extremo del palo activas en estos momentos: el extremo que se refiere a lo que deseas o el extremo que se refiere a la ausencia de lo que deseas.
El contraste de tu realidad tiempo-espacio es muy útil, porque te ayuda a centrar tus pensamientos. Cuando sabes lo que no deseas, también sabes con más claridad lo que deseas; y cuando sabes lo que deseas, también sabes con más claridad lo que no de-seas. Por consiguiente, tu conocimiento del contraste agudiza tu capacidad de concentración y da paso a nuevas preferencias y de-seos. De hecho, este valioso contraste garantiza la expansión eterna de Todo Cuanto Existe.

A menudo, el proceso de «Pivotar» constituye el primer paso para empezar a modificar tus hábitos vibratorios, porque se trata de un ejercicio que te ayuda a definir con más nitidez lo que de-seas. Pero puesto que se produce una gran variación en la vibración de un extremo del palo y la vibración del otro extremo, por lo general no modificas inmediatamente tu vibración con sólo expresar tu deseo.

Por ejemplo, cuando estás enfermo, sabes claramente que de-seas ponerte bien. O, cuando te falta dinero, que deseas tener más dinero. Así pues, si prestas atención a lo que deseas y te centras en lo que deseas, comenzarás a vibrar allí.

Al principio, el hecho de saber lo que no deseas te ayudará a identificar lo que deseas. Dicho de otro modo: cuando expreses verbalmente tu deseo, es posible que tu vibración no se corresponda con tus palabras, pero si continúas practicando el proceso de «Pivotar», es decir, si cada vez que sientes una emoción negativa que te ayuda a saber que estás centrado en algo que no deseas, te detienes y dices «Ahora ya sé lo que no deseo, ¿qué es lo que deseo?», al cabo del tiempo conseguirás reorientar tu vibración con respecto a ese tema. Poco a poco, lograrás modificar tu vibración y al cabo del tiempo esa vibración mejorada se convertirá en tu pensamiento dominante.
Considera el proceso de «Pivotar» como un cambio progresivo de tu punto de atracción y goza con los resultados positivos que obtendrás. Es imposible que prestes continuamente atención a lo que deseas y no lo consigas, pues la Ley de Atracción garantiza que aquello en lo que te concentras predominantemente fluirá hacia tu experiencia.

Abraham, contadme más cosas sobre el proceso de «Pivotar»

 Lo más importante es que recuerdes que tú mismo atraes tu experiencia, y que la atraes en virtud de los pensamientos que ofreces. Los pensamientos son magnéticos y cuando te centras en un pensamiento éste atrae otro pensamiento y otro y otro más, hasta que se produce una manifestación física de la esencia vibratoria de lo que ha sido el tema de tus pensamientos.
Si alguna vez has experimentado (sabemos que lo has hecho) lo que consideras una emoción negativa (que podemos describir como temor, duda, frustración o soledad), lo que experimentas en esa emoción negativa es el hecho de centrarte en un pensamiento que no vibra a una frecuencia que esté en armonía con el lugar o la persona que es tu Ser Interior.
A lo largo de todas tus experiencias vitales, físicas y No Físicas, tu Ser Interior, o Tú Total, ha alcanzado un lugar de conocimiento y un lugar de deseo. Por consiguiente, cuando eres ese cuerpo físico, centrado conscientemente en un pensamiento que no armoniza con el que tu Ser Interior conoce, la sensación que se produce en tí es una emoción negativa.
Si te sentaras sobre un pie y cortaras la circulación de la sangre o te colocaras un torniquete alrededor del cuello y limitaras el aporte de oxígeno, obtendrías una prueba inmediata de esa restricción. Asimismo, cuando te centras en pensamientos que no armonizan con el conocimiento de tu Ser Interior, el flujo de Fuerza Vital —la Energía que fluye de tu Ser Interior hacia tu aparato físico—, queda restringido o limitado. Y como consecuencia experimentas una emoción negativa. Si permites que eso se prolongue durante largo tiempo, se produce un deterioro negativo de tu aparato físico. Por eso decimos que la enfermedad es el resultado de permitir que te embarguen emociones negativas.

Cuando comprendéis que una sensación de energía negativa es un indicador de que no estáis en armonía con vuestro Ser Interior, muchos de vosotros decís: «Deseo sentirme bien más tiempo». Nosotros respondemos que eso es magnífico, porque cuan-do decís «deseo sentirme bien» en realidad estáis diciendo «deseo ejercer una atracción positiva» o «deseo que los pensamientos en los que me centro cuando me siento bien estén en armonía con mi Ser Interior».

Pivota de lo que no deseas a lo que deseas

Muchos de vosotros no tendríais tantos problemas para sentiros bien si vivierais en un medio en el que no existieran tantas in-fluencias negativas alrededor de vosotros. (Como ocurrió el día que os encarnasteis en este cuerpo físico.) Pero puesto que vivís en una dimensión en la que abundan influencias que inciden de manera negativa en vuestros pensamientos, es útil disponer de un proceso que os ayude a pasar del lugar en el que os encontráis al lugar donde deseáis estar, y el proceso denominado «Pivotar» es el indicado en estos casos.

Cuando experimentas una emoción negativa, esa circunstancia te ayuda a identificar lo que deseas. Porque nunca tienes tan claro lo que deseas como cuando experimentas lo que no deseas. Por consiguiente, si en ese momento te detienes y dices: Aquí ocurre algo importante, de lo contrario no sentiría esta emoción negativa; debo concentrarme en lo que deseo, y a continuación prestas atención a lo que deseas, en el momento en que desplazas tu atención la emoción negativa y la atracción negativa cesan. Y en el momento en que la atracción negativa cesa, comienza la atracción positiva. Y tú pasas de no sentirte bien a sentirte bien. Este es el proceso denominado «Pivotar»
.
Nunca te hallarás en una situación en que exista sólo la pureza de la emoción positiva o la pureza de la Energía positiva, porque todo cuanto deseas tiene un contrapunto automático y natural que es la ausencia de lo que deseas. Así, tu tarea consiste en definir lo que deseas y retener deliberadamente tus pensamientos en la dirección de tus deseos. La guía emocional que emana de tu Ser Interior, que percibes en términos de una emoción negativa o positiva, te ayuda a averiguar en qué lado de la ecuación te encuentras: ¿Estás pensando en lo que deseas o en la falta de lo que deseas?

Un padre joven nos llamó y nos dijo: «Abraham, mi hijo se hace pis en la cama y ya es muy mayor. He probado todos los sistemas que conozco, pero ninguno da resultado. ¡No sé qué hacer!» Nosotros respondimos: Cuando entras en su habitación por la mañana, ¿qué ocurre? El padre del chico respondió: «En cuanto entro me doy cuenta de que ha vuelto a suceder por el olor que invade la habitación». Nosotros preguntamos: ¿Cómo te sientes en esos momentos? El hombre contestó: «Me siento decepcionado, furioso y frustrado, porque ocurre continuamente y no sé cómo resolverlo».

Nosotros dijimos: Estás perpetuando la costumbre de tu hijo de hacerse pis en la cama. El padre preguntó: « ¿Qué puedo hacer?» Y nosotros respondimos:
« ¿Qué le dices a tu hijo?» El hombre con-testó: «Le digo que se quite el pijama mojado y se meta en la bañera. Le digo que es demasiado mayor para hacer eso.
Lo hemos hablado muchas veces». Nosotros dijimos: Cuando entras en la habitación y sientas la emoción negativa al comprobar que ha vuelto a ocurrir lo que no deseas, párate y pregúntate qué es lo que de- seas y céntrate en eso antes de seguir incidiendo en la experiencia de tu hijito. Verás cómo mejora la situación.

Cuando le preguntamos a ese padre si su experiencia le había ayudado a reconocer lo que deseaba, respondió: «Deseo que mi hijo se levante feliz, sin haberse hecho pis en la cama y sintiéndose orgulloso de sí mismo en lugar de avergonzado».
Nosotros respondimos: Perfecto.
Cuando te centres en esos pensamientos, probablemente emanarás una vibración en armonía con lo que deseas, no en discordancia. Y ejercerás una influencia más positiva y pode-rosa sobre tu hijito. Entonces, puedes decirle: «Esto forma parte del proceso de crecer. Todos hemos pasado por esta fase. Y tú estás creciendo muy deprisa. Ahora quítate el pijama mojado y métete en la bañera». El joven padre nos llamó al poco tiempo, al cabo de unas semanas de haber hablado con nosotros, para informarnos de que su hijo había dejado de hacerse pis en la cama.

Es muy sencillo. Cuando te sientes mal, significa que estás atrayendo algo que no te complacerá, lo cual se debe siempre a que estás centrado en la falta de algo que deseas. Por consiguiente, el pro-ceso de «Pivotar» constituye la decisión consciente de identificar lo que deseas. No queremos insinuar que el hecho de sentir una emoción negativa sea perjudicial, porque en muchos casos sentir una emoción negativa te indica que atraes algo negativo. Por tanto, cabe decir que es como un timbre de advertencia. Forma parte de tu Guía Emocional.
Te recomendamos encarecidamente que no seas muy duro contigo mismo cuando reconozcas que experimentas una emoción negativa. Pero en cuanto puedas, detente y di: Siento una emoción negativa, lo que significa que atraigo algo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?

Un aspecto muy sencillo del proceso «Pivotar» consiste en decir: Deseo sentirme bien. Cada vez que te sientas mal, párate y di: Lo que deseo es sentirme bien. Y si ofreces este pensamiento, otros pensamientos empezarán a fluir hacia ti por el lado positivo de la ecuación. Y cuando un pensamiento atraiga a otro y otro y otro más, empezarás a emitir una vibración en una frecuencia que armonizará con tu Ser Interior y te permitirá lograr una creación positiva.

Los pensamientos conectan con otros pensamientos, que conectan con otros pensamientos

Nuestro amigo Jerry nos ha proporcionado una poderosa analogía para describir la forma en que tus pensamientos conectan entre sí. Describió un barco inmenso que fondeó en el muelle. In-tentaban amarrarlo con un cable enorme, que medía casi treinta centímetros de diámetro, demasiado grueso y pesado para lanzarlo a través del agua. Así pues, lanzaron una pequeña bola de bramante, que estaba empalmada con una cuerda un poco más gruesa, que estaba empalmada con una cuerda más gruesa. Hasta que por fin lograron arrojar el cable más grueso a través del agua. Así es como tus pensamientos empalman unos con otros y conectan entre sí.

Es muy fácil que en algunos temas, por haber insistido en los aspectos negativos, tomes por una tangente negativa. Basta con un pequeño comentario, un recuerdo, una sugerencia o algo semejante para que caigas en una espiral negativa. Por eso a veces te resulta difícil soltar esa cuerda negativa, porque llevas mucho tiempo sosteniéndola. Pero si cuando experimentas una emoción negativa te das cuenta de que atraes algo negativo y dejas que tu pensamiento dominante sea el de sentirte bien, comprobarás que te resulta muy fácil soltar la cuerda.
Así pues, tanto el proceso de «Pivotar» como el proceso del «Libro de los aspectos positivos» que te ofrecemos te ayudarán a darte cuenta (en las primeras fases) de que estás tirando del extremo de la cuerda negativa y podrás soltarla de inmediato y sujetar la cuerda positiva.

Al comentar la forma en que los pensamientos conectan con otros pensamientos, que a su vez conectan con otros pensamientos y así sucesivamente, queremos recalcar algo en lo que quizá no hayas reparado: Es infinitamente más fácil pasar de un pequeño pensamiento de algo que te hace sentir bien a otro que te hace sentir bien a otro que te hace sentir bien, que estar en una situación en la que te sientes mal y pasar a otra en la que te sientas bien.

No trates de salvar al mundo: Sálvate a ti mismo

Dado que los pensamientos son tan «atrayentes» (en el sentido de que atraen a otros pensamientos), cuando te concentres en un pensamiento que no te produce una sensación agradable te será más fácil permanecer centrado en ese pensamiento hasta que hayas acumulado una gran cantidad de energía negativa que «pivotar» para alejarte de él.

Por este motivo, te recomendamos el ejercicio más eficaz de «Pivotar» que podemos ofrecerte. Dicho de otro modo, en lugar de avanzar a través de tu jornada sin tener una idea clara de lo que deseas, esperando a que algo negativo influya en ti, sentir una res-puesta negativa y tomar la decisión de «pivotar», es más productivo que enfoques tu jornada decidido a buscar los aspectos positivos.

No trates de salvar al mundo: sálvate a ti mismo. Lo cual significa que debes concentrarte en lo que hace que te sientas bien. El proceso de «Pivotar» es un instrumento que te proporcionará lo que deseas. Es un proceso mediante el cual decidirás conscientemente: Sí, deseo ir en busca de lo que deseo y no centrarme en su ausencia.

«Pivotar» es un ejercicio permanente, que debes practicar hora tras hora, segmento tras segmento, que te ayudará a decantarte por lo positivo. De esta forma te sentirás bien y conseguirás lo que desees.

Proceso 17

La rueda de la concentración

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando comprendas que tu Punto Vibratorio de Atracción actual no está situado donde deseas.
• Cuando te percates de que sientes una emoción negativa so-bre algo que es importante y desees hallar la forma de sentir una emoción positiva.
• Cuando haya ocurrido algo que te disgusta y desees pensar en ello mientras te ronde por la mente, y modificar tu pun-to de atracción para que no vuelva a suceder.
• Cuando desees experimentar una sensación de alivio.

Tú actual Punto Fijo Emocional

El proceso de «La rueda de la concentración» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(8) Aburrimiento

(17) Ira

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Pun-to Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.}

Expuestas a sus experiencias vitales, con frecuencia muchas personas adquieren creencias con determinados esquemas vibra-torios que les impiden obtener lo que desean. Y aunque esas creencias no les sean útiles, insisten en volver a esa desagradable realidad con el argumento de que «a fin de cuentas, son ciertas».
Deseamos recordarte que la única razón de que algo se manifieste en una realidad física, tangible y definible, es que alguien le ha prestado la suficiente atención para que ocurra. Pero el mero hecho de que alguien haya conseguido crear su verdad no significa que tenga ninguna relación contigo ni con lo que crearás.

En vuestro intento por documentar los hechos y acontecimientos de vuestra época, muchos de vosotros, sin daros cuenta, quedáis atrapados en esquemas vibratorios destinados a confirmar la «verdad» (o el dato que estéis estudiando) con vuestra propia experiencia vital. Esto no se debe a que estéis en presencia de una verdad innegable, sino a que, debido a la atención que le prestáis, habéis alcanzado una armonía vibratoria con ello, de forma que la Ley de Atracción os envía una experiencia que coincide con ello.

En ocasiones, una persona nos dice: «Pero ¡Abraham, no puedo ignorarlo, porque es verdad!» Y nosotros respondemos: Sólo es verdad porque alguien lo ha convertido en una verdad mediante la atención que le ha prestado. Lo que dice en realidad esa persona es: «Puesto que alguien ha prestado atención a esto y la Ley de Atracción ha hecho que fluyera hacia su experiencia, yo haré lo mismo. Es decir, aunque no lo deseo, tengo la obligación de crearlo en mi propia realidad porque otra persona lo hizo».

Muchas de las cosas que deseas son ciertas. Y existen muchas cosas que son ciertas que no deseas. Nuestra recomendación es que prestes atención a lo que deseas y conviertas esas cosas maravillosas en la verdad de tu experiencia.
No obstante, la mayoría de las personas no guían deliberada-mente sus pensamientos hacia cosas que hagan que se sientan bien, por lo que, sin darse cuenta, desarrollan esquemas de pensamientos que repiten una y otra vez.

Por supuesto, algunos de tus esquemas de pensamientos te resultan muy beneficiosos. Otros, no. Por consiguiente, el proceso denominado «La rueda de la concentración» está destinado a ayudarte a modificar los esquemas vibratorios sobre determinados te-mas que no te benefician. Te ayudará a poner en práctica tus pensamientos hasta que te produzcan una sensación más placentera y, por ende, mejorar tu punto de atracción.

Te recomendamos que dediques unos quince o veinte minutos a practicar este proceso cada vez que sientas una intensa emoción negativa sobre algo que ha sucedido o cuando desees mejorar tu sensación de claridad.
Tu intensa emoción negativa siempre te indica una buena oportunidad para modificar tu Energía con respecto a una determinada cuestión, debido a que has experimentado algo que te ha hecho centrarla de una forma específica. Así pues, cuando utilices el ejercicio de «La rueda de la concentración» cualquier mejora que te aporte la experimentarás de forma más acentuada. Te recomendamos que lo utilices cada vez que seas muy consciente de algo que no deseas.

Se trata de que expreses una frase en términos generales que encaje con tu deseo. Dicho de otro modo, debes tratar de hallar una correlación. ¿Cómo sabrás que has dado con esa frase que encaja con tu deseo? Porque experimentarás una sensación de alivio. Di-cho de otro modo, la frase que expreses en términos generales te producirá una sensación de paz, hará que te sientas mejor. Cuando des con esa frase que encaja con tu deseo, procura concentrarte en ella durante un rato, incluso amplificarla o exagerarla, o recordar algo relacionado con ella... Es decir, si cuando hayas dado con esa frase consigues permanecer centrado en ella durante diecisiete segundos como mínimo para permitir que otro pensamiento se una a ella... éste potenciará la creencia que acabas de expresar.

Un ejemplo del proceso denominado
«La rueda de la concentración»

Para comenzar a practicar el proceso de «La rueda de la concen-tración» dibuja un círculo grande en una hoja de papel. Luego di-buja un círculo más pequeño, de unos cuatro centímetros de diámetro, en el centro del círculo grande. Siéntate cómodamente y observa el círculo pequeño y siente cómo tus ojos se concentran en él.
Ahora cierra los ojos durante unos momentos y concéntrate en lo que ha ocurrido y ha provocado en ti esa emoción negativa. Identifica con exactitud lo que no deseas.

Llegado a este punto, di: «Ahora sé con claridad lo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?»

Conviene que identifiques lo que no deseas y lo que deseas en términos de cómo deseas sentirte al respecto.

Por ejemplo:
Me siento gorda y deseo sentirme delgada.
Me siento pobre y deseo sentirme rica.
No me siento amada y deseo sentirme amada.
Me siento engañada y deseo sentirme respetada.
Me siento enferma y deseo sentirme bien.
Me siento impotente y deseo sentir mi poder personal.

A continuación, escribe unas frases alrededor del borde externo del círculo más grande que encajen con lo que deseas. Cuando se te ocurra una frase que encaje bastante con tu deseo, lo sabrás. Dicho de otro modo, sentirás si esa frase no encaja con tu deseo y hace que te caigas de la rueda, por así decirlo, o si es una frase que encaja con tu deseo y hace que te sientas bien.
El proceso de «La rueda de la concentración» es tan eficaz porque las frases que escribes las eliges deliberadamente. Son la expresión de algo que crees, que encaja con tu deseo. Y funciona porque la Ley de Atracción es tan poderosa que cuando te concen-tras en un pensamiento durante siquiera diecisiete segundos, otro pensamiento viene a unirse a él, y cuando esos dos pensamientos se unen, se produce una combustión que potencia aún más tus pensamientos.

Cada vez que expresas una frase en términos generales, tu pensamiento suele ser más puro que cuando expresas algo de forma más específica, por lo que el poder de «La rueda de la concen-tración» reside en que expreses frases en las que creas en términos generales; céntrate en cada una de ellas durante aproximadamente diecisiete segundos y tendrás la oportunidad de ofrecer una vibración pura más específica con respecto a tu deseo.

Digamos que te dispones a practicar este ejercicio y sabes que vas a escribir: «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» o «Mi rodilla ya está bien». Pero si comienzas por ahí, si la primera frase que escribes es «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» te darás cuenta, debido a cómo te sientes, que tu Energía no está alineada, porque sólo sirve para hacer que te sientas irritado y seas aún más consciente de que te sientes gordo o que la rodilla te duele. Lo que demuestra que esa frase era demasiado específica.

Dicho de otro modo, es como tratar de abordar un tren que circula a gran velocidad y lo único que consigues es caerte. ¿Te imaginas tratar de saltar sobre un tiovivo que gira rápidamente? No lograrás subirte a él, pero si se detiene, podrás hacerlo, y cuan-do adquiera velocidad estarás en él. Debes hacer que la «rueda» aminore su velocidad, que tu creencia aminore su velocidad, para poder montarte en ella. «En términos generales, me siento satisfecha de mi cuerpo.» Eso sí lo crees; esa frase hace que te sientas bien. Puedes permanecer sobre el tiovivo sin caerte.

Al escribir una frase alrededor del círculo y concentrarte en ella obtendrás una sensación bastante placentera. Escribe entonces otra frase. Tal vez: «Creo que el Universo emite vibraciones que se corresponden con las que nosotros emitimos». Estás absolutamente convencido de ello, de modo que la frase encaja. Luego escribes una frase semejante a: «Me siento satisfecho de este cuerpo físico». Puesto que lo crees, esa frase también encaja. Empiezas a sentirte algo mejor. Empiezas a experimentar una sensación de alivio. Ya no estás tan irritado contigo mismo. Tu vibración comienza a elevarse.

Sigamos sumando poder al proceso denominado «La rueda de la concentración». A medida que se te ocurran pensamientos que hagan que te sientas bien, continúa escribiéndolos alrededor del perímetro del círculo más grande. Empieza en lo que serían las 12.00 si contemplaras un reloj y sigue alrededor del círculo hasta la 1.00, las 2 y así sucesivamente, hasta que hayas escrito doce frases que te produzcan una sensación placentera.
Dado que en ocasiones tus pensamientos giran a una velocidad tan vertiginosa que por más que deseas modificarlos no encuentras la forma de «montarte en ellos», el juego de «La rueda de la concentración» consiste en que des con un pensamiento que encaje con lo que sientes en estos momentos, de forma que la rueda no te tire al suelo, por así decirlo, y comiences a avanzar progresivamente hacia el estado que deseas sentir. Se trata de una maravillosa herramienta destinada a ayudarte a modificar tu vibración.

Pongamos, por ejemplo, que te sientes gordo. En tu experiencia se ha producido un incidente que ha hecho que ese pensamiento cobre fuerza, y en estos momentos experimentas una in-tensa emoción negativa. Toma un papel, dibuja un círculo en el centro de la hoja y escribe en la parte interior del círculo: «Deseo sentirme delgado».

Ahora concéntrate en el tema que te ocupa y trata de hallar pensamientos que encajen con la forma en que te sientes, pensamientos que te produzcan una sensación placentera cuando medites sobre ellos. Procura hallar un pensamiento que no te descoloque.

Puedo volver a ser delgada.
(Este pensamiento está demasiado alejado de lo que crees, y por más que desearías creerlo, no es así. Y te das cuenta de que no lo crees. Por tanto, como este pensamiento no te produce una sensación placentera, esta frase hace que te caigas de la rueda.)

Mis hermanas son delgadas y atractivas.
(Este pensamiento tampoco te produce una sensación agra-dable. Destaca el éxito de tus hermanas y hace que te sientas aún más como una perdedora. Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

Buscaré algo que dé resultado.
(Aunque este pensamiento es más positivo que los anteriores, no hace que te sientas bien. Has probado muchos métodos, pero crees que no has hallado nada que te dé resultado, de modo que este pensamiento no hace más que poner de relieve tus fracasos anteriores. Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

Sé que otras personas han sufrido este problema y han conseguido hallar una solución.
(Este pensamiento puede aportarte una sensación de alivio. Te sientes mejor. Recuerda que en estos momentos no se trata de buscar una solución a tu problema, sino tan sólo un pensamiento que te produzca una sensación lo suficientemente placentera para serte útil. Este pensamiento no hace que te caigas de la rueda. Así pues, escríbelo en la hoja de papel, en la posición de las 12.00, y sigue buscando más pensamientos que hagan que te sien-tas bien.)

No tengo que resolver el problema hoy mismo.
(Otro pensamiento útil. Escríbelo en la posición de la 1.00.)

Buscaré un régimen que funcione.
(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

Mi ropa no me sienta bien.
(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

Disfrutaré comprando ropa nueva. (Las 2.00)
(Pensamiento útil.)

Mi cuerpo se sentirá más ágil. (Las 3.00)
(Útil.)

Me sentiré más dinámica. (Las 4.00)
(Útil.)

Ya se me ocurrirá algo nuevo. (Las 5.00)
(Esto va como una seda.)

Sé que hallaré algo que me ayude. (Las 6.00)
(Sí, te sientes mejor.)

Me gusta asumir el control de mi experiencia. (Las 7.00)
(Útil.)

Confío en poder realizar este cambio. (Las 8.00)
(Útil).

Me gusta sentirme bien.
(Este pensamiento es útil. Anótalo en la posición de las 9.00)

Me gusta sentirme bien dentro de mi cuerpo. (Las 10.00)
(Útil.)
Me siento satisfecha de mi cuerpo. (Las 11.00)

(¡Bien! Ahora, después de escribir ese pensamiento en la posición de las 11.00, traza un círculo alrededor de las palabras que escribiste al principio en el centro de tu «Rueda de la concentración» y observarás que has alcanzado una alineación vibratoria más próxima a ese pensamiento, cuando hace tan sólo unos minutos te hallabas muy lejos de esa vibración.)

Abraham, contadme más cosas sobre
«La rueda de la concentración»

Quizá nos hayas oído decir que tu punto de poder personal se halla en el presente porque aunque pienses en el pasado, o pienses en el ahora, o pienses en el futuro, todo cuanto haces lo haces ahora. Vibras ahora. Tu pulso late ahora. Emites tus vibraciones ahora. Así pues, cualquier tensión creativa entre la invocación de la Fuerza Vital y el hecho de permitir que fluya a través de tí (el hecho de invocarla y de permitir que fluya) ocurre en el momento presente.
Así pues, deseamos que durante los próximos días te concen-tres en una palabra. En estos momentos te encuentras en un lugar «nuevo». Nos encanta la «novedad» del lugar en el que te hallas. Y deseamos mostrarte cómo permanecer en este lugar «nuevo» y alinear tu Energía «nueva» con un deseo «nuevo» que te aportará resultados «nuevos» y sencillos.
«La rueda de la concentración» es la herramienta más eficaz que hemos descubierto para ayudarte a modificar una creencia con el fin de que encaje con tu deseo. Consiste en lo siguiente: La fórmula para crear cualquier cosa, incluso, por poner un ejemplo, disfrutar haciendo la declaración de la renta, se basa en identificar el deseo y a continuación alcanzar una vibración que se corresponda con él.

Otro ejemplo de «La rueda de la concentración»

Empieza por tratar de encontrar una frase que te permita subirte a la rueda. Escribe frases que reflejen suficientemente lo que crees para no caerte al suelo, por así decirlo. Dicho de otro modo, si has escrito «disfruto haciendo la declaración de la renta», te caes al suelo. Si escribes «me parece estupendo que el gobierno me quite el dinero para despilfarrarlo en cosas inútiles» te caes al suelo. Por tanto, el objetivo es hallar algo que encaje con tu deseo y haga que te sientas bien. Puedes escribir algo parecido a: «Me gusta controlar mi vida. Me satisface cumplir mis compromisos. Me gusta hacer las cosas puntualmente. Me encanta la sensación de orden y organización en mi experiencia».
Ahora bien, esta afirmación quizá sea un tanto exagerada. En tal caso, te darás cuentas. Sabrás si te es útil o no por cómo te sien-tes. Continúa intentándolo, aunque te equivoques con frecuencia. Escribe algo como: «Imagino que muchas personas han sufrido este problema, pero han conseguido resolverlo». ¡Esto te permite subirte a la rueda! «Aunque el sistema de recaudación de impuestos no es perfecto, es un mecanismo mediante el cual funciona nuestro gobierno.» ¿Eso te ha tirado al suelo o te ha permito subirte a la rueda? «Cada año lo hago mejor. Me resulta más fácil. Mi declaración de la renta es un buen incentivo para que me organice y lleve bien las cuentas.»

Cuanto mejor lo sientas, mejor te sentirás

Deseamos que oigas lo siguiente: No he resuelto nada. Dicho de otro modo, nada ha cambiado. Todavía tienes que hacer tu declaración de la renta, pero lo que más deseamos que oigas es que en estos momentos te encuentras en una situación distinta de la que te encontrabas. Es decir, verás las cosas con más claridad que antes. Los recuerdos acudirán a tu mente más fácilmente que antes.

Sabrás con más facilidad que antes dónde dejaste algo que necesitas. Dicho de otro modo, esos retazos de tu vida desperdigados que se hallan amontonados en cajas, carpetas o en los fondos de los bolsos —todos esos datos diseminados aquí y allá— empiezan a unirse en tu mente. En suma, tu Mente Interior empieza a alimentarte de forma constante, de una forma que no lo hacía hasta que decidiste dedicar unos minutos a alinear tu Energía con tu deseo.

Tanto si se trata de un castillo como de un botón, si lo utilizas como tu objeto de atención conseguirás invocar la Fuerza Vital, y este ejercicio trata precisamente de la Fuerza Vital. El motivo de que la invoques es lo de menos. Dicho de otro modo, es posible disfrutar tanto haciendo la declaración de la renta como planificando un crucero.
Tal vez no lo creas, pero es porque no has permitido que la Energía fluya a través de tí hacia el objeto de tu atención sin resistencia. Invocas la Energía porque deseas cumplir con tu deber, pero luego desvías esa Energía debido a los hábitos que has adquirido o las frases que repites con frecuencia que impiden que fluya. Cuando tu Energía fluye a través de ti y tú se lo impides, te sientes mal. Ahora, debido a que el proceso de «La rueda de la concentración» hace que te concentres durante un tiempo más prolongado en un tema concreto mientras tratas deliberadamente de hallar pensamientos que te hagan sentir bien, tu punto de atracción cambia.

Al aplicar este sencillo pero poderoso ejercicio a diversas cuestiones a medida que surjan en tu vida, lograrás mejorar notablemente tu punto de atracción con respecto a todo lo que sea importante para ti.

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