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La escucha craneosacral

 

 

 

La evaluación del paciente se puede realizar mediante la escucha de impulso ritmico craneal l mediante la movilización de los tejidos y articulaciones y mediante el tacto.
Aquí vamos a profundizar en la escucha del ritmo craneosacral y también podemos percibir una movilidad y un tacto pero a nivel mucho más fino.
La escucha del movimiento respiratorio primario y por tanto la búsqueda de la lesión se hará de forma manual. Se trata de percibir el fallo de energía que puede haber en los tejidos en las fascias  debido a diferentes traumatismos sufridos por un individuo.
Ya sabemos que el tejido fascial tiene la memoria tisular  y que nuestro propósito es percibir los fulcros inerciales y las zonas de débil o nulo movimiento respiratorio primario y así  detectar las huellas de las lesiones.

Para una buena evaluación tendremos que tener un contacto mínimo y intentar percibir micro movimientos  de alrededor de una micra. Tenemos que estar en sintonía con el paciente y una aptitud mental de neutralidad, sin juicios ni prejuicios.

Tenemos que tener las manos templadas y colocarlas en el cuerpo en forma plana con un contacto amplio. La mano descansa en el cuerpo por su peso y se adhiere a este como una ventosa en union energética.

El paciente estará en decúbito prono y relajado. Lo mejor en hacer el contacto con la piel, pero es posible que algunos terapeutas lo puedan realizar con ropa puesta.
La lectura que nos da los tejidos la tenemos que hacer totalmente neutral, sin ninguna idea preconcebida y de forma pasiva y simplemente a la escucha.
Tenemos que percibir el ritmo del paciente, sin interponer el nuestro o que las prisas nos impacienten.
Pondremos toda nuestra atención en lo que sucede en los tejidos subyacentes con la máxima disponibilidad y concentración.
Percibiremos la temperatura de los tejidos, la textura el movimiento y el ritmo.

¿Cuáles son los valores normales? Tendremos los valores habituales de textura, temperatura y movimiento o pulso que con la práctica y experiencia hemos adquirido.
Notaremos la flexibilidad de la piel y si percibimos una atracción preferencial  hacia una determinada zona en la mayoría de los casos significara la dirección de una lesión. El traumatismo de los tejidos conjuntivos  ha creado un vector preferencial de tensión. Seguiremos la dirección  del movimiento que nos marca dicho vector para llegar al punto central de la lesión. Probaremos un poco en ir en sentido inverso de la lesión para percibir una mayor restricción de movimiento.
En grandes rasgos la escucha será igual en cualquier parte del cuerpo, aunque cada terapeuta puede tener sus particularidades y su técnica especial. Procuraremos realizar una escucha en todos los organos, en las articulaciones y en los diafragmas.

                         

Yo en particular mi escucha está basada en la energía de los fluidos y de los tejidos y no toco al paciente, solo toco el aura y mis manos siguen la pulsación energética. A mi me va muy bien y percibo muchas sutilezas de los tejidos y de las lesiones. Para mí las lesiones y tensiones adquieren otra dimensión más holográfica y multidimensional.
Yo coloco mis manos en el aire y pensando en la articulación en concreto y me sintonizo con las tensiones de los tejidos y las manos se colocan en su patrón inercial y luego se mueven en su respiración, Por ejemplo el esfenoides es posible que este en rotación derecha en su posición relajada, “o sea los tejidos y sus tensiones quieren poner al esferoides o lo ponen en rotación derecha y cuando respira o inhala se coloca en su posición correcta y de nuevo en la espiración va a la posición patológica y ahí se queda como posición neutra”
Yo así lo veo y así lo siento. Mi campo energético se acopla al suyo y mis manos se colocan según las tensiones de los tejidos.
Es como si dejara que los propioceptores de los músculos y de las articulaciones pusieran mis manos y mi brazo en la posición de la energía y de las líneas de tensión de los tejidos del paciente.
En la mayoría de los casos sigo el movimiento respiratorio del paciente y a la segunda inhalación las manos se me quedan pegadas al paciente realizando una parada u punto CV4, realizando un intercambio de energía y recargando su sistema fascial, para al rato volver a respirar con mejor ritmo y amplitud.
Yo creo que esto sucede porque muchas veces tengo el chakra del entrecejo y de la coronilla abierto y después de una escucha el ritmo craneosacral se para mis manos se quedan pegadas y hay que esperar un rato para que vuelca el ritmo craneosacral mucho mejor. Esto sucede para con los demás y para conmigo mismo, ya que yo llevo años realizando en mi cuerpo estas percepciones y siempre hay un mejor ritmo que tomar y unos tejidos que arreglar.

Aunque haya realizado 100 paradas en mis rodillas o en mis caderas siempre le será bueno que algún día vuelva a esa zona y escuche el ritmo, casi con seguridad después de un par de respiraciones se parará el ritmo el solo, mis manos se pegarán y se fundirán en el cuerpo y habrá que esperar unos minutos hasta que vuelva el ritmo craneosacral y entonces será la 101 vez que realice un tratamiento craneosacral a mi rodilla.

Todos tenemos puntos débiles, y es ahi, donde podemos mejorar la salud global.
Yo puedo hablar de mi, ya que con otra persona es muy difícil hacer tantos tratamiento, debido a la disponibilidad de tiempo entre otras cosas, pero supongo que todos podemos absorber miles de tratamientos craneosacral muy beneficiosos todos para nuestra salud, físico, mental y emocional. Claro está que es una terapia tan profunda como sutil.
Podemos hablar de realizar la escucha en las extremidades superiores de tal manera o de tal forma, en las extremidades inferiores, así o asa. También podemos escribir y escribir  como realizar la escucha en la cabeza, en el tronco, en el abdomen, en el torax, etc.,  pero al final será siempre lo mismo, escucha el ritmo, síguelo varios ciclos, intentando que sea mas grande y seguro que lo demás ya vendrá solo, vendrá una parada del ritmo, vendrá una trasmisión de energía y al rato volverá el ritmo craneosacral con mejor ritmo y amplitud.
Lo mejor es escuchar nuestro cuerpo y nuestra intuición y dejarse llevar por la sabiduría innata de nuestro cuerpo-mente.

Ahora con la biodinámica parece que no es tan importante saber que tipo de lesión se tiene y como hay que hacer la manipulación para corregirla. Al principio con la osteopatia craneal había que saber como es la disfunción craneal para hacer la corrección correcta, luego con la terapia craneosacral ya principalmente te interesaban las fascias y membranas que provocaban esa disfunción craneal y ahora con la biodinámica craneal ya simplemente pones tus manos y dejas que la inteligencia del cuerpo haga el resto. Al final hemos ido a parar a hacer una sesión de Reiki, o por lo menos eso es lo que parece. Supongo que sobre esto hay mucho tema y cada cual tendra su opinión.

Mi opinión es que la energía Reiki ayuda mucho, abrir los canales del entrecejo y del corazón para ser buenos distribuidores de energía universal es bueno para todo. Lo segundo es que la terapia craneosacral esta basada en un movimiento fisiológico real y,  apoyarse en esto es muy importante para aplicar ciertas técnicas y potenciar la energía Reiki. Tercero que la biodinámica es el siguiente peldaño interesante a conquistar y que cuando lo entienda lo explicare con detalle, aunque intuyo que es para mejor y mas altos niveles.

         

LA ESCUCHA EN LOS PIES Y EN LAS PIERNAS

Colocamos suavemente nuestras manos en el dorso de los pies y nos disponemos a escuchar el ritmo fluídico del LCR en los pies. El movimiento es de expansión y contracción, así como también  hay una componente de rotación interna en la contracción y externa en la expansión.
Es muy probable que no sintamos ningún impulso rítmico craneal en las piernas y que por tanto tengamos que desenroscar y eliminar un gran número de tensiones o bloqueos energéticos en toda la pierna e incluso en las caderas y en el sacro. Iremos desatando las líneas de tensión a lo largo de las piernas parando en las zonas que así lo requieran para mantenernos ahí en una transmisión de energía que libere el bloqueo.
Después notaremos que el impulso rítmico craneal vuelve en esa zona.
Si la zona es problemática y nos interesa profundizar en ella induciremos una parada del impulso rítmico craneal para volver a encontrarnos con un desenroscamiento de las líneas de tensión efectuando una sanación en los tejidos más profundos.
Nuestra intención o el ojo de la mente, son los que se proyectan hacia el interior del cuerpo del paciente.
Cuando hayamos conseguido que pulse las piernas un poco, podremos notar como entre la pierna derecha o izquierda existe desequilibrio. Podemos notar como una pierna pulsa y la otra no pulsa. En este caso induciremos una parada a la pierna que pulsa llevando con nuestra intención el líquido cefalorraquídeo hacia la pierna que no pulsa.
Cuando consigamos que la pierna con más debilidad pulse, mantendremos y acompañaremos esta pulsación durante varios ciclos. Después dejaremos de inducir el punto de parada a la otra pierna permitiendo que ambas piernas efectúen el movimiento respiratorio primario.
Ahora muy seguramente nos encontremos con que cada pierna pulsa a un ritmo distinto a la otra. Ahora será el momento en que forzaremos una parada o Still Point a una pierna y de seguido a la otra.
Mantendremos esta parada con su desenroscamiento o unwinding durante el tiempo que sea necesario hasta que venga el silencio neurológico y retorne el movimiento respiratorio primario.
Ahora prestaremos mucha atención a percibir la simetría de ritmo en ambas piernas, si no fuera así será el momento de repetir de nuevo todo el proceso o técnica cráneo-sacral.
Este ritmo existe en cualquier parte del cuerpo. Lo escucharemos también  en las rodillas, los muslos y los iliacos.

 

PALPACION DEL SACRO

El sacro lo podemos palpar con el paciente en decúbito prono, supino o lateral.
En decúbito supino el peso del cuerpo puede no dejar que podamos percibir bien el movimiento del sacro. Si el paciente se pone en decúbito prono, o lateral el sacro queda libre y flotando. Ahora podremos sentir la relación del sacro con el cóccix.

   
Repetimos los pasos a seguir:
Lo primero que tenemos que hacer es escuchar el ritmo cráneo-sacral y seguirlo por varias respiraciones. Averiguar  el tipo de lesión que tiene, ¿qué zona es la que peor respira?
Lo segundo es  el llamado STILL POINT o parada del IRC impidiendo el proceso del llenado o expansión.
Después de aquí la tensión nos marcara una dirección que tendremos que seguir. Hacia arriba, hacia abajo, izquierda, rápido, lento, en ocho, en zigzag, etc. según la necesidad de la fascia interna, este movimiento será de una manera o de otra. Procuraremos que el tejido se resblandezca.
Lo tercero es el desenroscamiento o unwinding.
El FCE junto con las fascias provoca el desequilibrio o el borboteo de los tejidos. Aquí se está desenroscando el nudo facial.
Movemos nuestras manos en todas las direcciones necesarias, nos dejamos llevar por la tensión del tejido y nuestro ojo de la mente visualizará los tejidos internos y pedirá su perfecta salud y relajación. Mantenemos ahí hasta que se produzca por él sólo una parada o una interrupción neurológica.
Lo cuarto es que aquí no sentiremos nada, hay un descanso de la actividad, a los segundos o pocos minutos volverá el ritmo del líquido cefalorraquídeo, con una mejor amplitud, simetría y ritmo.  El fuelle de expansión y contracción volverá el solo después de unos segundos.
Podría ser que hayamos conseguido tener un mejor ritmo respiratorio en la zona, pero que necesitemos de nuevo volver a hacer los pasos anteriores, para dejar la zona con una mayor amplitud y equilibrio.
Hacer lo mismo en todos los diafragmas.

PROTOCOLO
Escucha de los pies.
Escucha de los muslos.
Escucha de los sacros.
Diafragma 1 Pélvico.
Diafragma 2 Torácico.
Diafragma 3 Clavicular.

         

En todos estos puntos hay que escuchar las fascias y sus movimientos, desatar el nudo, parar y esperar un nuevo equilibrio. El punto muerto o de parada se busca en el momento del vaciado o rotación interna o extensión, punto Still. Luego viene un borboteo o punto de locura, para luego regularizarse.
Si un paciente tuviera mucho dolor en una zona determinada ir directamente a tratar ese diafragma y profundizar en los tejidos internos. Hay que procurar solucionar al principio la zona dolorida y luego hacer un ajuste cráneo-sacral completo.

 

¿CÓMO PERCIBE NUESTRO SISTEMA NERVIOSO?

Nuestro sistema nervioso tiene capacidad de percepción a través de dos grandes vías, o sea dos son las vías generales que conectan  los receptores con la corteza cerebral.

  1. La vía espino-talámica que es extero-receptora, o sea, recibe información desde fuera, de la capa superficial hacia la capa profunda y es la que percibe mejor el dolor, la temperatura y el tacto profundo. Cuando nosotros percibimos el dolor la comunicación del dolor nos llega por vía medular y la comunicación del canal medular usa la vía espino-talámica para transmitir la información al cerebro, o sea, trasmite la información de fuera hacia dentro a través de sus fibras espino-talámica que ascienden hacia el tálamo. Esta vía no nos sirve para palpar sutilmente. Necesitamos usar la segunda vía, la vía lemniscal.
  2. La vía lemniscal que es interno-receptora, es decir, recibe información de dentro afuera por lo que tenemos que estar en actitud de escucha ya que extrae información. Es la vía que trasmite sensaciones consciente propioceptoras, que surgen de dentro del cuerpo, como la información de la posición del sistema músculo-esquelético en reposo, el sentido cinético del cuerpo en movimiento, la sensación de vibración, el sentido táctil como la presión y la textura.

Es la vía que se especializa la médula para recibir información de los órganos  de todo lo que se mueve en el interior es la vía Lemniscal la que induce la información al cerebro. Con esta vía tenemos información de lo que ocurre sobre el cuerpo, dentro de él y entonces el cerebro inducirá por vía motora, refleja, endocrina, etc. la respuesta a ese estímulo. La intercepción se refiere a las vías ascendentes autonómicas.
Estas fibras ascienden por el cordón dorsal y se cruzan en el bulbo raquídeo, justo antes de los núcleos cuneados y Gracilis, después van hacia el tálamo
Usando estas dos grandes vías de información que nos pertenecen, tenemos información de todo lo que ocurre fuera del cuerpo y dentro del cuerpo.
Cuando estamos en actitud de escucha estamos usando la vía Lemniscal para nuestra percepción.
Cuando tengo el cráneo del paciente en nuestras manos no estamos trabajando con mi vía médulo-cerebral espino-talámica, si no que estamos metidos en la vía Lemniscal, que es capaz de extraer información de dentro del cuerpo del sujeto. Existe una tercera vía espino-cerebral, para la propiocepción inconsciente que está en intima comunicación con el sentido consciente, aunque aquí no la trataremos.
Para realizar la terapia cráneo-sacral tenemos que estar centrados en los receptores digitales o corpúsculos de Paccini que responden a la diferencia de relieve de 0.1 micra, es decir, tiene una enorme sensibilidad táctil y forman parte de los corpúsculos neurológicos de la vía Lemniscal.
Tenemos que desarrollar la sensibilidad de los corpúsculos de Paccini que son receptores muy especializados y funcionan muy superficialmente. Por ello con muy poca presión los sentiremos, pasada esta presión sentiremos los de Meyner que nos dan información acerca de los músculos, si están tensos, de un tejido si esta acortado, etc. (palpación espino-talámica).
Tenemos que desarrollar nuestra percepción de los corpúsculos de Paccini que son los que nos van a dar la diferencia de presión del tejido, por tanto cuanta menos presión halla, mejor sentiré, a través de mi vía Lemniscal la información del paciente. Cuando hagamos la terapia cráneo sacral tenemos que preguntarnos si podemos hacer la escucha todavía con menos presión. Cuando parezca que ni siquiera tocamos el cráneo, es cuando podemos sentir el movimiento de expansión y contracción, con mayor facilidad.
Hay personas que tienen una enorme sensibilidad en las manos, incluso para tocar y percibir el campo áurico. Estas personas con acercar sus manos al cráneo y pensar en el impulso rítmico craneal, notaran los impulsos a varios centímetros del cuerpo, e incluso podrá hacer el ajuste cráneo sacral a distancia, alejados del paciente cientos o miles de kilómetros. Este tipo de elevada percepción sensorial lo llamamos sentido kinestésico. Yo creo que con un poco de práctica y con la intención de despertar este sentido todos podemos adquirir de nuevo esta sensación quinestésica a través de nuestras manos.
Puede ser que nuestras manos estén un poco bloqueadas a través de los corpúsculos de Paccini, debido a la costumbre de usar tanto los corpúsculos de Meissner en los masajes, en la osteopatía, en la vida diaria.
Podemos distinguir dos tipos de palpación:
La palpación activa: es la que utiliza la presión digital o el movimiento con un tacto un poco fuerte y para ello usa los corpúsculos de Meyner y la vía médula cerebral espino-talámica. De esta manera obtenemos datos del nivel de movimiento, la forma, la consistencia, la rigidez muscular, el dolor, etc. Esta palpación  por su activa fuerza puede provocar una respuesta al paciente, en forma de movimiento o de espasmo.
Aquí tenemos actividad motora de movimiento y presión y también actividad sensitiva. Esta actividad sensitiva tiene que realizar una discriminación táctil para diferenciar la actividad del paciente y la propia. Aquí se trata de tocar y manipular el tejido para sacar información.
Esta palpación puede inducir una respuesta defensiva en la musculatura del sujeto si realizamos alguna manipulación inapropiada.
La palpación pasiva: utiliza la mínima presión en los dedos de la mano, para apreciar o escuchar los ritmos o movimientos fisiológicos del paciente. Como por ejemplo el movimiento de la respiración o las pulsaciones cardiovasculares o como más sutil, el IRC que es el que nos atañe. Este IRC lo vamos a percibir como una onda de movimiento a través de un medio líquido.
Por su enorme sutileza tenemos que separar nuestros propios ritmos fisiológicos y escuchar únicamente los del paciente. Por ello es aconsejable tener una enorme tranquilidad y paz interior, para no inducir nuestro estrés al paciente.
La mano se tiene que fundir con los tejidos del paciente energéticamente hablando. Al principio es útil utilizar los mecanismos propioceptores de las muñecas, de los brazos o codos como instrumentos sensitivos. Esto nos ayuda a desconectar los corpúsculos de Meissner de nuestras manos, tan usados en los masajes.
Aquí estamos trabajando en nuestra vía médulo-cerebral lemniscal y usamos los corpúsculos nerviosos de Paccini. Los tractos propioceptores nos permiten conocer nuestra posición corporal en la oscuridad

               

 

       

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